Aunque el foco fue declarado como contenido, las autoridades pidieron extremar las precauciones debido al inicio de la temporada de incendios.
Luego de que confirmaran que los incendios forestales desatados en la localidad de Volcán, provincia de Jujuy, fueron contenidos, las autoridades confirmaron que estos consumieron más de 600 hectáreas producto de la rápida extensión que tuvieron por efecto del viento. Actualmente, se mantiene activa la guardia de cenizas y control de la zona para evitar que se reactive el fuego. A pesar de que la magnitud del siniestro había obligado a realizar un corte preventivo de la Ruta 9, el área de Ambiente de Jujuy comunicó que el foco pasó de estar fuera de control a encontrarse contenido en todos sus flancos. Sin embargo, indicaron que dentro del perímetro persistía actividad ígnea y seguía latente el riesgo de rebrotes ante eventuales cambios de viento. Por esta razón, se determinó que los equipos de emergencia continuaran trabajando sin interrupción.
Durante una entrevista con Radio 2, el coordinador de Defensa Civil, Carlos Mamani, reiteró que el siniestro se encuentra actualmente en categoría de dominado, aunque se mantienen guardias de cenizas y monitoreos constantes para evitar una reactivación. “A partir del alerta recibida, se articularon acciones inmediatas con los Bomberos Voluntarios de Maimará, Tilcara y Humahuaca, junto a la Brigada de Incendios Forestales y la Comisión Municipal de Volcán”, explicó Mamani al remarcar que el principal objetivo se centró en proteger las viviendas y el ganado de los pobladores de la zona de montaña.
En línea con esto, el funcionario explicó que las extremas condiciones topográficas de la Quebrada, junto con la alta presencia de arbustos y pastos secos, aceleraron la combustión y dificultaron el despliegue del personal. Por este motivo, los equipos debieron trabajar con mochilas de agua y cadenas de extinción para frenar el avance de las llamas. A pesar de que el incendio fue contenido, el titular de Defensa Civil alertó sobre la llegada de agosto, un mes históricamente conocido por ser crítico por la presencia de vientos del norte e incendios de vegetación en la región. A raíz de esto, Mamani instó a la población a reforzar la seguridad de las viviendas, específicamente asegurando correctamente las chapas de los techos y evitando sobrecargas de piedras o bloques en muros precarios, dado que estas prácticas aumentan el riesgo de colapsos estructurales.
De la misma manera, el funcionario jujeño confirmó que se llevan adelante tareas de desmalezamiento y construcción de caminos cortafuegos en zonas críticas con presencia de “pasto cubano”, especialmente en el barrio Alto Comedero. Este trabajo se realiza de manera coordinada entre centros vecinales, municipios y bomberos, con el objetivo de evitar la propagación de futuros focos ígneos. El incendio en la zona se desató el martes de esta semana, pero en solo dos días logró generar grandes pérdidas para los habitantes de Volcán. Cristian Puca, cuidador de una finca en el sector de Chilcayoc-Lagunillas, relató al portal Somos Jujuy que el fuego se originó poco después de las 14.30 horas, cuando una rama de pino cayó sobre un tendido eléctrico debido a la fuerza del viento.
El impacto provocó un cortocircuito y, en cuestión de minutos, las llamas se propagaron rápidamente por acción de las ráfagas de viento. Por esto, la prioridad de los trabajadores y vecinos fue proteger las viviendas y liberar a los animales para evitar que quedaran atrapados. Puca precisó que se abrieron todos los portones de los potreros, permitiendo que el ganado huyera hacia zonas más seguras. Una vez controladas las llamas, los habitantes recorrieron el área para localizar al ganado y dimensionar los daños. El incendio consumió cerca del 80% de los pastizales en la finca donde trabaja Puca. La preocupación principal ahora es la escasez de alimento para el ganado, ya que la mayor parte de los animales quedó sin pasto disponible.
Por otra parte, Antenor Sánchez Mera, propietario de otra finca afectada, coincidió en que las consecuencias más severas se registraron en los campos y la infraestructura rural. Las llamas destruyeron una cantidad significativa de alambrados, lo que obligó a los productores a improvisar soluciones para evitar que el ganado llegara a la ruta. Las condiciones climáticas, caracterizadas por fuertes vientos y humo intenso, dificultaron el trabajo de los brigadistas durante las primeras horas del operativo. En su caso, Sánchez Mera estimó que entre el 50% y el 70% de los pastizales de su propiedad fueron consumidos por el fuego. Además, alertó que el daño en los alambrados supone un riesgo adicional, ya que la presencia de animales sueltos en la ruta podría derivar en accidentes.




