
Vecinos de la localidad manifestaron en contacto con Nord24 su preocupación por el deterioro de los caminos rurales, las calles urbanas y la Ruta Provincial 43, al denunciar la falta de mantenimiento y reclamar una intervención urgente de las autoridades para mejorar la transitabilidad.
Los pobladores aseguraron que los caminos permanecen anegados cada vez que llueve, lo que dificulta el tránsito tanto en la zona rural como dentro del casco urbano. Además, señalaron la falta de iluminación y describieron el estado de la infraestructura vial como de “abandono total”.
Uno de los principales reclamos apunta a la Ruta Provincial 43, acceso a Santa Ana. Según afirmaron, el tramo continúa siendo de tierra pese a que, aseguran, figura como asfaltado. Esta situación, indicaron, complica el traslado diario de numerosas familias y el acceso de los estudiantes a las escuelas.
Los vecinos también advirtieron que, tras las precipitaciones, algunos caminos rurales quedan prácticamente intransitables y solo pueden recorrerse con tractores, lo que provoca que muchos alumnos no puedan asistir a clases. A esto se suman los anegamientos en las calles del pueblo, especialmente en las inmediaciones de la escuela, donde el agua permanece estancada por la falta de un sistema de desagües adecuado.
Frente a este escenario, los habitantes reclamaron a la intendente, obras de infraestructura y mantenimiento vial para garantizar la circulación y evitar que las lluvias continúen aislando a familias y afectando el normal desarrollo de las actividades cotidianas.



