La madre de Alejo Pérez Esquivel, joven de 16 años que sufre de paralisis cerebral, epilepsia reflectaría y autismo, contó como fue el proceso para que pueda desarrollarse en el deporte y superar todos los obstáculos.
Alejo Pérez Esquivel es un deportista correntino de 16 años que convive con parálisis cerebral, epilepsia refractaria y autismo. Su madre, Karina Pérez, recordó los difíciles momentos iniciales tras su nacimiento prematuro y las complicaciones de salud que se presentaron desde muy pequeño “tuvo falta de oxígeno al nacer. Tuvo complicaciones y me dijeron que me levante y vaya a ver a mi hijo porque estaba muy delicado. Cuando me pude levantar, no se le veía la cara de tantos tubos”.
A pesar de los desalentadores diagnósticos y la falta de certezas durante sus primeros meses, el acompañamiento de su entorno fue fundamental para salir adelante. Karina destacó que la clave para superar las adversidades estuvo en la contención y en no poner un límite al desarrollo de su hijo “El doctor Lucas Bongiovanni siempre me dijo que Alejo tiene algo que tal vez no veo en otros pacientes y es que se cría con amor y sin la mirada de la discapacidad. Esa no mirada de la discapacidad como algo limitante nos salvó a toda la familia y lo salvó a él”.
El camino educativo no estuvo exento de obstáculos, especialmente durante el tránsito por la escuela secundaria, donde el joven enfrentó situaciones de acoso escolar. Frente a este panorama, Karina remarcó la necesidad de que el sistema educativo sea más inclusivo y se adapte a las necesidades de cada estudiante “el problema de los padres con chicos con discapacidad en educación es cambiarlo al chico de colegio. Yo no puedo entender que el chico vaya vagando por escuelas buscando un lugar, cuando la escuela es quien tiene que flexibilizar ese lugar para que el chico se sienta parte”.
Lejos de detenerse frente a las dificultades, Alejo ha logrado destacar en múltiples disciplinas, desde la natación adaptada de alto rendimiento hasta la creación artística y la música. Su madre concluyó enfatizando que el apoyo constante le ha permitido explorar todo su potencial “Alejo es un chico que mientras los otros están esperando con el celular, está viendo videos para aprender a hacer cosas. Creó un dispositivo para personas con epilepsia y un montón de cosas que siguió porque la familia estuvo atrás; a los chicos con discapacidad no hay que limitarlos”.




