Ponce: “Hay un divorcio entre la macro y la economía real”

Miguel Ponce, especialista en Comercio Exterior y Economía Real, advirtió por el impacto de la inflación, los aumentos de servicios y la pérdida de poder adquisitivo.

El especialista en Comercio Exterior y Economía Real, Ing. Miguel Ponce, analizó en declaraciones a Radionord el escenario inflacionario y cuestionó la distancia entre los indicadores macroeconómicos y la situación que atraviesan los consumidores. En ese sentido, sostuvo que la evolución de los precios en la Ciudad de Buenos Aires genera expectativas de cara al próximo dato nacional y remarcó que la inflación continúa teniendo un fuerte impacto sobre la economía cotidiana.

Ponce señaló que el dato de inflación porteño, ubicado en torno al 3,5%, podría anticipar una cifra superior a la esperada a nivel nacional. “Hubiera sido esperado que el 2,9% de la Ciudad de Buenos Aires apareciera un 2,5%, o me hubiera sorprendido que un 2,4% estuviera”, explicó. Además, recordó que las metas presupuestarias proyectadas originalmente por el Gobierno también terminaron ubicándose por encima de las previsiones iniciales y advirtió sobre el efecto que tienen los aumentos de servicios, especialmente la energía eléctrica, sobre el poder adquisitivo.

Durante la entrevista, el economista también puso el foco en las principales preocupaciones de los hogares. Según explicó, más allá de la inflación, las encuestas recientes muestran que el empleo, la dificultad para llegar a fin de mes, la falta de un salario suficiente y el endeudamiento ocupan un lugar central entre las inquietudes de la población. En ese marco, cuestionó la forma en que se construyen algunos indicadores de precios y sostuvo que la canasta utilizada para medir la inflación no siempre refleja los consumos reales de las familias, como determinados gastos de telefonía, gas y otros servicios.

El especialista planteó que existe un “divorcio entre la macro y la economía real”, debido a que la desaceleración de algunos indicadores no se traduce necesariamente en una mejora de la situación de los consumidores. También advirtió que los sectores vinculados al petróleo, gas, minería y energía aparecen entre los más beneficiados, mientras que la construcción, la industria, la agricultura y las economías regionales continúan atravesando dificultades. “La gente tiene menos dinero”, sostuvo, y relacionó esa pérdida de poder adquisitivo con el impacto sobre las pequeñas y medianas empresas, el empleo y el nivel de actividad.

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