Aula invertida: El método que cambió la educación post pandemia

El docente Facundo Constantino Feü explicó a Nord24 en qué consiste esta estrategia transversal para todos los niveles y materias. La propuesta apuesta a que los estudiantes reciban los contenidos teóricos por plataformas digitales para luego aplicarlos en el aula física.

El aula invertida se consolida como una de las estrategias didácticas más difundidas en el sistema educativo argentino, especialmente desde la pandemia. En diálogo con Nord24, el docente Facundo Constantino Feü detalló en qué consiste esta metodología transversal, aplicable a cualquier disciplina y a todos los niveles educativos: primaria, secundaria y superior.

La propuesta es, en esencia, un cambio de lugar y de momento para el aprendizaje teórico. Lo que tradicionalmente se explicaba en el aula física —las definiciones, los conceptos y la información de base— se traslada a un espacio virtual o a una plataforma digital extra áulica. El docente busca o produce material audiovisual, imágenes o cualquier contenido que sea atractivo y comunicativo, y lo envía a los estudiantes a través de diferentes canales, como WhatsApp, correo electrónico o cualquier otra herramienta.

De este modo, el alumno accede a la información en el momento y el lugar que prefiera: en su casa, en el colectivo, en la fila de un banco o en el club. Recibe el contenido, lo lee, lo comprende y llega a la clase preparado. Cuando vuelve al aula física, es decir, al colegio o a la institución educativa, recrea ese contenido de forma sintética y el docente lo aplica directamente.

El resultado es una optimización del tiempo en el aula. El docente ya no debe dedicar largos minutos a una explicación teórica densa, sino que puede abocarse de inmediato a lo práctico: ejercitar, analizar, debatir y profundizar el contenido que los estudiantes ya conocen. La clase se transforma en un espacio de aplicación y no solo de transmisión de información.

Aunque esta metodología existe hace muchos años, en Argentina tuvo un auge notable en el período post pandemia. La crisis sanitaria obligó a masificar la comunicación de contenidos teóricos a través de plataformas virtuales, y muchos docentes descubrieron que seguir utilizando esos canales para preparar a los estudiantes antes de la clase presencial mejora el rendimiento y el aprovechamiento del tiempo en el aula. Hoy, el aula invertida se mantiene como una estrategia vigente que redefine los roles del docente y del alumno en el siglo XXI.

Scroll al inicio