
Bruno Bernes, propietario de una estación de servicio, fue consultado por Nord24 sobre la caída sostenida en el consumo de combustibles y su impacto directo en las empresas del sector. Consideró que se trata de un dato “muy preocupante” porque, además de reflejar una baja puntual, marca una tendencia vinculada con el poder adquisitivo de los consumidores.
Según explicó, los clientes están realizando un consumo más selectivo y, dentro de sus posibilidades, buscan reducir gastos en combustible. Frente a este escenario, señaló que las estaciones de servicio deben replantear sus negocios, mejorar la eficiencia y controlar los costos, debido a que los costos fijos se mantienen mientras disminuye el volumen de litros vendidos.
Bernes sostuvo que la falta de reactivación de la actividad económica también repercute en el sector. Si bien consideró que una eventual recuperación permitiría comenzar a recuperar el volumen de ventas, aclaró que los litros que dejaron de comercializarse y las pérdidas ocasionadas por la caída del consumo no pueden recuperarse.
En ese sentido, planteó dos posibles escenarios. Uno optimista, condicionado por una reactivación económica que permita revertir la tendencia, y otro más negativo, ante la posibilidad de que la caída se prolongue durante otros seis meses.
El empresario advirtió que una baja prolongada podría obligar a replantear el funcionamiento de las estaciones de servicio, especialmente las de menor volumen de ventas, debido a los márgenes de rentabilidad reducidos. Por ello, remarcó la necesidad de extremar el control de los costos y analizar el rendimiento de cada unidad de negocio.



