Mercedes Romero, licenciada en Relaciones Laborales, dialogó con Nord24 sobre el impacto de la tecnología en las jornadas laborales. “Estar ocupado no es lo mismo que ser productivo”, advirtió.
En el marco de un análisis sobre las habilidades que demandan las empresas y la irrupción de la inteligencia artificial en el mundo laboral, la licenciada en Relaciones Laborales, Mercedes Romero, planteó una pregunta clave en diálogo con Nord24: “¿Estamos trabajando más o estamos trabajando mejor?”. La especialista señaló que, si bien hoy existe más tecnología, herramientas e información que permiten realizar tareas en menos tiempo, paradójicamente muchas personas sienten que están “más ocupadas que nunca”, sumergidas en un torbellino de reuniones, mensajes, correos, grupos de WhatsApp y notificaciones que terminan generando agotamiento sin traducirse en resultados concretos.
Romero destacó una diferencia fundamental en la dinámica laboral actual: “El estar ocupado no es lo mismo que ser productivo”. Al respecto, explicó que “ser productivo no significa hacer más cosas, significa lograr mejores resultados utilizando nuestro tiempo y nuestra energía de una manera inteligente”. Este paradigma representa también un desafío para las organizaciones, ya que “una organización que llena las agendas, reuniones, envía muchos mensajes, emails permanentemente, está midiendo el compromiso de una persona por cuánto tiempo permanece conectada, no necesariamente porque está logrando mejores resultados”.
Frente a este escenario, la experta propuso un cambio de perspectiva que incluye “poner límites”, organizar prioridades y entender que “descansar también forma parte de trabajar bien”. En ese sentido, remarcó el rol de la inteligencia artificial como herramienta para automatizar tareas, ahorrar tiempo y ganar eficiencia, pero planteó una interrogante esencial: “¿Qué queremos hacer o en qué queremos utilizar ese tiempo que nos estaría sobrando?”. Para Romero, “el verdadero avance es que la tecnología nos ayuda a desarrollar nuevas capacidades, dedicar más tiempo a aquello que realmente necesitamos para nosotros, que es pensar, crear, resolver problemas”.
La especialista subrayó que, tanto para empleados como para quienes lideran equipos, existe “un desafío enorme hoy”: “Dejar de premiar solamente la cantidad de trabajo, sino empezar a valorar también la calidad”. “Una persona agotada no necesariamente es una persona comprometida. Y una persona que se desconecta al terminar su jornada no necesariamente está menos comprometida”, afirmó, al sostener que “cuidar el descanso es lo que nos permite volver al día siguiente con más energía, con más claridad, con más ganas de ser creativos”. Y concluyó: “El futuro del trabajo no debería consistir solamente en hacer más tareas en menos tiempo, también debería ayudarnos a trabajar de una manera más inteligente y sobre todo más humana”.




