El contador Oscar Acebal analizó en diálogo con Nord24 la situación social del país y advirtió que la pirámide se ensancha en la base.
Según datos de la Consultora W, más del 50% de los hogares argentinos pertenece a la clase baja, que reúne a los segmentos pobres y no pobres. Dentro de ese grupo, el 22% de la población se encuentra en la clase baja en pobreza, con un salario promedio de $1 millón por hogar, mientras que el 30% restante integra la clase baja no pobre.
Acebal contrastó estos datos con los indicadores macroeconómicos y señaló que el superávit comercial, el control de la deuda externa y la cotización del dólar son variables centrales. “Si nosotros tenemos un dólar super alto, se encarecen las importaciones y eso suena en principio como un incentivo a la producción nacional. Lo contrario, el dólar anclado, el dólar quieto, suena como un castigo a esa producción”, reflexionó el contador. Además, precisó que con un dólar de equilibrio, el ingreso per cápita mensual ronda los u$s 1.000, una cifra que no necesariamente resulta positiva para incentivar ciertas actividades.
El profesional advirtió que realinear las tendencias económicas tras años de castigo a la producción y al empleo será muy difícil, y que las clases de menores ingresos son las que pagan los costos. “Sin ninguna duda”, enfatizó Acebal, quien a su vez remarcó la necesidad de “mejorar la calidad y la eficiencia de la industria, del agro, porque en definitiva, la producción, la exportación son los elementos que van a permitir en el futuro a esos hermanos argentinos, hermanos en término genérico y hermanas, que mejoren su situación familiar individual”.




