El documental de la banda inglesa despertó una ovación de ocho minutos en la 83ª edición del Festival de Venecia. Mientras tanto, crecen los rumores de un nuevo tour europeo.
El histórico Lido de Venecia se convirtió por unas horas en un verdadero estadio de fútbol gracias a la mítica banda británica Oasis.
Durante la 83ª edición del Festival Internacional de Cine de Venecia, los hermanos Liam y Noel Gallagher volvieron a aparecer juntos en público para presentar el estreno mundial de su esperado documental, Oasis: Don’t Look Back in Anger.
El evento no solo reconfirmó la reconciliación de una de las duplas creativas más influyentes y conflictivas de la historia del rock, sino que coincidió con una masiva filtración que anticipa una espectacular gira de estadios para 2027.
La alfombra roja previa a la proyección oficial en el Palazzo del Cinema fue un estallido de flashes y nostalgia. Liam, de 53 años, y Noel, de 59, caminaron juntos vistiendo impecables atuendos negros.
Liam completó su look con gafas de estilo retro y zapatillas blancas, mientras que Noel optó por zapatos negros con cordones.
Los músicos se mostraron sumamente cercanos, conversando alegremente frente a las cámaras y posando con sus manos entrelazadas en alto, una postal impensada durante los 15 años que duró su separación tras su estrepitosa ruptura en 2009.
Dentro de la Sala Grande del Palazzo, ante una audiencia que superaba los 1000 invitados, la película fue recibida con un entusiasmo arrollador.
Al finalizar la proyección, los asistentes regalaron al grupo una ovación de pie que se extendió por ocho minutos, consolidando el regreso de Oasis como uno de los grandes hitos culturales del año.
Los hermanos estuvieron acompañados en el estreno por el reconocido guionista y productor Steven Knight (creador de Peaky Blinders) y los directores del largometraje, Dylan Southern y Will Lovelace.
La película, producida por Magna Studios y Sony Music Vision, sigue de cerca los entretelones de la triunfal gira de reunión Oasis Live ’25.
El documental cuenta con un acceso sin precedentes a los ensayos, el backstage y los shows en vivo, además de ofrecer las primeras entrevistas conjuntas que los hermanos conceden en más de dos décadas.
A pesar de que los intérpretes de Wonderwall y Champagne Supernova evitaron presentarse en la conferencia de prensa oficial del festival, los directores compartieron valiosos detalles sobre el rodaje
Revelaron que las cámaras registraron con total honestidad cómo la tensa relación entre ambos comenzó a restaurarse de manera progresiva. Según Steven Knight, el inicio del proyecto estuvo lejos de ser una reconciliación afectuosa: en los primeros ensayos ni de cerca hablaban.
Al ingresar por primera vez a la sala, Liam se limitó a preguntar de manera directa si debían comenzar a tocar, y la música hizo el resto del trabajo.
Con el avance de la gira, el clima se alivianó notablemente y los hermanos se mostraron “más que satisfechos” con el resultado final del filme. Noel Gallagher resume perfectamente el espíritu del documental en una de sus escenas: “No hemos venido por la música, sino por la reconciliación”.
Liam, por su parte, confiesa con emoción en pantalla que “no tenía ni idea de lo que Oasis significaba para la gente”. Fieles a su esencia irreverente y sin filtros, los Gallagher se muestran transparentes ante las cámaras: de hecho, la palabra fuck suena hasta 79 veces en el metraje.
El estreno cinematográfico se dio en un contexto de altísima expectativa, potenciado por una masiva filtración publicada por el diario británico The Sun, que destapó los planes de una nueva gira por estadios europeos para el verano de 2027.
Según el calendario filtrado, este tour (sujeto a ajustes menores) contemplaría más de 23 fechas programadas y convocaría a unos tres millones de espectadores.
La gira comenzaría en mayo de 2027 con cinco noches en el estadio Celtic Park de Glasgow. Continuaría durante junio con un récord de doce conciertos en el Etihad Stadium de Manchester (club del cual los hermanos son fervientes hinchas).
El recorrido europeo también incluiría paradas dobles en el Stade de France en París, el Allianz Arena de Múnich y el Estadio Olímpico de Roma, seguidos por un concierto en el Castillo de Slane en Irlanda durante agosto.
El broche de oro de este imponente tour llegaría en septiembre, con seis noches consecutivas en el mítico predio de Knebworth House, rememorando sus históricos recitales de 1996.
Hasta el momento, no hay miras de que el tour llegue a Latinoamérica.




