
Matías Araujo, investigador de la Fundación Tejido Urbano, analizó ante Nord24 un informe sobre el riesgo hídrico y los sectores vulnerables de la ciudad de Corrientes.
El especialista explicó que el riesgo surge de la combinación entre la amenaza climática y la vulnerabilidad, y advirtió que la ciudad enfrenta el desafío de adaptarse a lluvias más intensas concentradas en períodos más cortos.
Araujo tomó como referencia el episodio registrado en diciembre de 2025, cuando cayeron 103 milímetros de lluvia en la capital provincial y se produjeron importantes anegamientos. Según señaló, el impacto responde tanto a cambios en las condiciones climáticas como a décadas de falta de planificación urbana. En ese sentido, sostuvo que, si bien se realizaron obras para rehabilitar la infraestructura hidráulica, es necesario avanzar en nuevas estrategias de escurrimiento y mitigación.
Uno de los puntos señalados en el informe es la cuenca del Poncho Verde, considerada por Araujo como la principal de la capital. El agua proveniente de distintos sectores de la ciudad converge hacia esta zona y genera puntos de estrangulamiento donde se acumula, provocando anegamientos recurrentes. El investigador sostuvo que estos sectores requieren una intervención específica para evitar que los episodios de lluvias intensas vuelvan a generar las mismas consecuencias.
El informe también destaca la importancia de conservar la vegetación, los bosques y los humedales como herramientas naturales para mitigar el riesgo hídrico. Araujo explicó que los árboles favorecen la absorción y retención del agua, mientras que lagunas y humedales funcionan como reservorios naturales. En ese marco, mencionó particularmente sectores como Laguna Seca y la zona de La Olla, donde la urbanización sobre áreas que cumplen funciones naturales de almacenamiento puede incrementar la vulnerabilidad.
Finalmente, el investigador remarcó que el problema también tiene una dimensión social y habitacional, debido a que los sectores más vulnerables suelen afrontar los mayores costos cuando ocurren inundaciones. Por ello, consideró necesario rediscutir la planificación urbana de Corrientes y definir las obras prioritarias para adaptar la ciudad a los cambios climáticos previstos. “Si nosotros no volvemos a sentarnos a rediscutir cómo es la planificación de nuestra ciudad y qué obras se necesitan”, advirtió, “la ciudad que hoy tenemos no va a estar adaptada para los cambios que se vienen”.



