La artista contó cómo fue entender el impacto económico de su trabajo de chica y qué actividades dejó de tener cuando empezó a grabar con Cris Morena.
Lali Espósito habló sobre su infancia laboral. En su paso por Grandes que fueron chicos (Vorterix), conducido por Lala Franco, la artista recordó cómo fue tomar dimensión del peso económico que tenía su trabajo para su familia y qué quedó afuera de su vida cotidiana cuando empezó a grabar con Cris Morena a los 11 años.
“Mis viejos me dijeron: ‘Che, queremos que sepas que esto que vos ves, que ahora pudimos comprar… o que este verano nos pudimos ir todos a Miramar, es en gran parte porque vos estás aportando a esto'”, recordó.
Tenía alrededor de 12 o 13 años cuando tuvo esa conversación. Su reacción fue de genuina sorpresa: “Me parecía loco. Yo trabajo, hago algo que me gusta, que está re bueno, y de pronto pudimos comprar lo que se rompió de la cocina”.
Lali fue clara sobre los beneficios de haber empezado tan joven. “Me subí a un avión por primera vez para ir a trabajar a los once años. Imaginate cómo estaba, no podía creerlo. Encontré una profesión, un oficio”, contó.
“Parecen boludeces, pero no ir a ningún cumpleañitos o a muy pocos cumpleañitos de tus amigos cuando tenés 12 años… Te es raro. Volver once de la noche a tu casa”, describió.
Antes de su carrera artística, su vida era muy diferente: “Patinaba en el club de mi barrio, jugaba al hockey en Huracán, hacía como muchas cosas”.
Con el inicio del trabajo, esa vida de club social quedó atrás. “Yo no tenía esa vida de club social que creo que al niño lo forja mucho”, reflexionó.
La frase con la que cerró esa parte de la conversación fue la más significativa: “Crecí con otro tipo de adolescentes. Algunos complejos”.




