El contador Oscar Acebal analizó la caída del consumo en agosto y advirtió que el endeudamiento de las familias condiciona la recuperación de la demanda.
El consumo de las familias volvió a mostrar una retracción en agosto: cayó 1,1% interanual y 0,8% mensual desestacionalizado, según el Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). Al analizar estos datos, el contador Oscar Acebal vinculó la situación con el proceso de desaceleración inflacionaria y sostuvo que “como la inflación está desapareciendo, lo que es un éxito del gobierno de Milei, estamos en un momento en donde empiezan a verse ciertas retracciones en el consumo”.
Uno de los sectores más afectados fue el de transporte y vehículos, que registró una caída interanual del 11,4%, mientras que el patentamiento de automóviles retrocedió 18,6%. Para Acebal, estos datos deben analizarse en un contexto de menor capacidad de financiamiento. “Los argentinos veníamos con una inercia: tomamos un crédito, la inflación lo paga, y eso no está ocurriendo”, explicó.
El contador también puso el foco en el endeudamiento de los hogares y su impacto sobre las compras. “Las familias están endeudadas. ¿Por qué? Porque tomaron créditos que hoy se pagan; antes la inflación los licuaba”, señaló. En este escenario, consideró que la caída del consumo debe observarse en perspectiva y planteó que una eventual recuperación dependerá de la recomposición de los ingresos y de la cancelación progresiva de las deudas.
Acebal sostuvo además que la evolución del empleo y de los salarios será determinante para recuperar el consumo. “El factor que puede nivelar es la evolución de la producción nacional y el incremento de la mano de obra nacional, es decir, que la gente gane salarios y vaya a consumir”, afirmó. Frente al escenario actual, reconoció que se trata de “un momento difícil”, aunque mantuvo una mirada positiva sobre la evolución futura: “Yo sigo siendo optimista que se van a lograr los objetivos para el bien de todos”.



