Charly Valenzuela y Luchi Ojeda, la dupla que abrió la película de Ará Berá 2027

Los protagonistas de la gala con la que Ará Berá presentó su tema para el Carnaval 2027 hablaron con Radionord sobre una noche que marcó un antes y un después para la comparsa. Contaron cómo nació la dupla, el secreto que debieron guardar durante meses, el intenso trabajo previo y la emoción de encabezar una puesta que transformó al Teatro Vera en una gran sala de cine.

Las luces se apagaron, la pantalla comenzó a contar historias y, en medio de una noche inédita para Ará Berá, dos figuras tuvieron la responsabilidad de llevar al público de una película a otra. Charly Valenzuela y Luchi Ojeda fueron los encargados de poner el cuerpo, el baile y la actuación al recorrido cinematográfico con el que la comparsa presentó el viernes pasado en el Teatro Oficial Juan de Vera su propuesta para 2027.

La gala reveló “Ará Berá es cine”, el tema con el que la institución del Rayo buscará construir su próximo carnaval, y dejó varias imágenes que rápidamente comenzaron a circular entre los comparseros. Entre ellas, la química conseguida por una dupla que reúne dos generaciones: la extensa experiencia carnavalera de Charly y la irrupción de Luchi, que con apenas 14 años asumió uno de los grandes desafíos de su todavía joven trayectoria.

“Fueron pocos ensayos, pero en esos pocos ensayos estuvimos a full y lo dimos todo. Dio un buen resultado”, resumió Luchi.
Para Charly, la emoción comenzó incluso mucho antes de pisar el escenario.
“Estoy desbordado de emoción desde el día que me dieron la noticia. Laboramos muchísimo y nos divertimos muchísimo ensayando. Nosotros queríamos que a la gente le gustara lo que presentábamos, por eso lo hicimos con todo el corazón”, aseguró.

Dos generaciones y una misma pasión
Hasta este proyecto, Charly y Luchi se conocían principalmente del ambiente comparsero. La preparación de la gala los obligó a construir rápidamente una relación artística capaz de sostener buena parte del espectáculo.
Valenzuela recordó que conocía a Luchi desde pequeña y que ya había observado su crecimiento como bailarina. Los ensayos hicieron el resto.
“Ahora estamos entablando una relación porque me parece que se viene mucho más trabajo a partir de ahora, hasta el verano y durante el verano también”, anticipó.
La conexión debía ir más allá de ejecutar correctamente una coreografía. La propuesta exigía actuar, bailar, reaccionar y construir una complicidad que pudiera atravesar el escenario y llegar hasta la platea.
“Una cosa es que lo ensayemos nosotros y otra es que salga naturalmente. Ahí tiene que haber una química para que se pueda ver”, explicó Charly.
Luchi coincidió en que trabajaron especialmente los pequeños detalles y la conexión entre ambos: “Nos fijábamos en todo”.

De Chaplin a “Psicosis”: el cine tomó el Vera
La presentación planteó un recorrido por diferentes universos cinematográficos. Los protagonistas no encarnaron durante toda la noche personajes determinados, sino que funcionaron como intérpretes que iban ingresando en las distintas películas y estéticas propuestas por el equipo artístico.
Uno de los primeros cuadros remitió al cine mudo, mientras que el espectáculo avanzó luego hacia imágenes inmediatamente reconocibles para los espectadores.
Una de las escenas que generó mayor reacción fue la inspirada en “Psicosis”, con la célebre secuencia del cuchillo y la bañera.
Luchi recordó que sus padres destacaron especialmente ese momento y que, al reconstruir posteriormente lo ocurrido, advirtió que había sido uno de los pasajes que recibió mayor respuesta de la sala.
“Cuando terminaban los bloques yo veía que la gente se volvía loca, aplaudía, y era muy emocionante. Me motivaba más”, contó.
La joven también reconoció que la temática le resultó especialmente atractiva por su propia relación con el cine. Es fanática de las comedias románticas, las películas de terror, Disney y la animación.
Charly comparte ese entusiasmo por la pantalla grande y destacó especialmente otro elemento fundamental para llevar el cine al carnaval: la música, capaz de permitir que determinados personajes, escenas y películas sean reconocidos inmediatamente.
Actuar frente a una pantalla que todavía no podían ver
Uno de los desafíos técnicos más particulares de la gala fue la interacción entre lo que Charly y Luchi hacían sobre el escenario y las imágenes proyectadas detrás de ellos.
Los dos debían ejecutar acciones que luego encontraban continuidad en la pantalla, pero durante buena parte de los ensayos ni siquiera conocían el resultado visual definitivo.
“Para nosotros también era una incógnita. Sabíamos que iba a suceder una acción y después se iba a volcar a la pantalla”, explicó Valenzuela.
Recién durante el ensayo realizado horas antes de la función pudieron observar algunas partes del material audiovisual.
Charly comparó la experiencia con la de los actores que trabajan delante de una pantalla verde: debían imaginar aquello que ocurría alrededor, confiar en las indicaciones y mantenerse dentro del personaje.
El resultado terminó siendo una de las características más celebradas de la puesta.
Aunque Charly Valenzuela cuenta con una extensa trayectoria dentro del carnaval y también trabajó durante años como coreógrafo, para esta oportunidad eligió colocarse completamente al servicio de quienes conducían la propuesta.
“Yo siempre digo que soy una hoja en blanco”, explicó.
Haber estado de los dos lados —como bailarín y como coreógrafo— le permitió comprender de otra manera las correcciones y decisiones de quienes dirigían el trabajo.
“Uno puede sugerir cosas y todo se charla. El que está delante tuyo siempre va a querer sacar lo mejor de vos”, señaló.
Valenzuela recordó además que atravesó numerosos roles dentro de Ará Berá desde su incorporación en 2005. Participó en grupos coreográficos, trabajó en coreografías de corso y show y, durante determinadas temporadas, dejó de bailar precisamente porque estaba dedicado a dirigir.

El año pasado tomó una decisión diferente.
“Dije: ‘Me lo merezco, quiero volver a bailar’. Mi cabeza es comparsera: venir, bailar, bordar mi traje como lo hacemos todos”, relató.
Por eso, ser elegido ahora para ocupar un lugar central en la presentación 2027 tuvo para él un significado especial.
“Que me tengan en cuenta es un mimo al corazón”, confesó.

El secreto que Luchi guardó desde abril
La historia de Luchi tuvo otro ingrediente: debió guardar durante meses uno de los secretos más importantes de su vida comparsera.
Tenía apenas 14 años cuando su madre le adelantó que existía la posibilidad de asumir el nuevo desafío.
“Estaba volviendo del colegio y mi mamá me dijo: ‘Te tengo que contar algo. No sé si se puede volver realidad, pero te voy a contar’”, recordó. La noticia la dejó paralizada. “Quedé en shock. Me emocioné demasiado, casi lloro”, contó.
Pero inmediatamente apareció una condición: no podía decir nada.
Luchi supo de la posibilidad desde abril y durante meses solamente compartieron el secreto sus padres y su hermano.
“Soy una persona muy ansiosa y explotaba de la emoción. Lo más difícil fue aguantarme y no contárselo a nadie”, reconoció.
La mayoría de las personas de su entorno recién descubrió su participación el mismo viernes de la gala.
Para la adolescente, además, el proyecto apareció cuando junto a su familia estaban analizando cómo viviría el Carnaval 2027, ya que el próximo año cumplirá 15 años y existían dudas sobre cómo compatibilizar todos los compromisos.
La convocatoria terminó modificando cualquier incertidumbre.

Charly y una llamada que tampoco esperaba
Valenzuela recibió la propuesta algunos meses después. Recordó que Towanda Atroz intentaba comunicarse con él, aunque nunca conseguían coincidir.
“Me escribía: ‘Charly, tengo que hablar con vos’. Yo pensaba que iba por otro lado, alguna consulta”, recordó.
Finalmente concretaron una videollamada y llegó la noticia.
“No podía creer. Quedé en blanco. Después me contó la temática y me encantaba todavía más”, señaló.
Desde entonces comenzaron las reuniones virtuales y presenciales con integrantes del equipo que les explicaron el concepto y fueron construyendo las escenas.
“Nosotros fuimos material dispuesto a lo que decían los coreógrafos y los directores”, sintetizó Charly sobre el proceso creativo.

“Estoy acá participando de algo histórico”
La dimensión de lo ocurrido terminó de caer sobre los protagonistas recién durante las horas previas.
Ará Berá estaba en el Teatro Vera, con una producción concebida como una gran premier cinematográfica, y ellos ocupaban el centro de aquel relato.
“Yo decía: ‘La pucha, estoy acá, participando de esto’”, recordó Charly.
Después llegaron los aplausos, los saludos y una cantidad de mensajes que no esperaba.
“Muchísima gente se acercó, me felicitó y me dijo ‘te lo merecés’. Lo sentí mucho y estoy súper agradecido porque no me lo esperaba”, contó.
La emoción continuó incluso varios días después de la presentación: “Hasta hoy me sigo emocionando con los mensajitos y con todo el cariño”.
Luchi también describió el impacto que produjo observar la reacción del Vera desde el escenario. Aunque durante las escenas intentaba mantenerse concentrada en su interpretación, los finales de cada bloque le permitían dimensionar lo que estaba sucediendo en la sala.

Lo que viene: otra película por descubrir
La gala funcionó como presentación del universo de “Ará Berá es cine”, pero Charly y Luchi dejaron en claro que aquello que se vio en el Vera no necesariamente anticipa de manera literal el espectáculo que llegará al carnaval.
Hasta ahora, el trabajo estuvo concentrado completamente en la presentación.
“El show va a ser otra cosa distinta”, adelantaron, evitando revelar detalles de una historia que recién comienza a construirse.
Los ensayos específicos todavía no comenzaron y estiman que el trabajo más intenso podría ponerse en marcha hacia diciembre.
Luchi quiere transitarlo construyendo su propia identidad. Cuando en RadioNord le preguntaron por sus referentes, reconoció admirar a numerosas comparseras de todas las instituciones, aunque evitó elegir nombres.
“Me gustaría marcar mi propio estilo”, afirmó.
Charly, en cambio, encara esta etapa después de más de dos décadas de recorrido por Ará Berá y con una filosofía mucho más sencilla: disfrutar.
“El carnaval es para disfrutar y desde ahora lo estamos disfrutando. Yo ya estoy contento con todo esto”, aseguró.
La película de Ará Berá 2027 apenas mostró sus primeras escenas. Pero la gala del Vera dejó una certeza: Charly Valenzuela y Luchi Ojeda ya comenzaron a escribir, desde dos generaciones diferentes, uno de los capítulos centrales de la nueva historia del Rayo.

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