Fede, referente de una comunidad swinger del Nordeste, dialogó con Radionord sobre el intercambio de parejas, los celos, la confianza y los prejuicios que todavía rodean a esta práctica. Aseguró que conoce entre 200 y 300 parejas de Corrientes y Resistencia que participan de este ambiente y anunció un encuentro para el próximo 7 de noviembre.
Detrás de la aparente discreción de la vida cotidiana existe un universo de relaciones que desafía las concepciones tradicionales sobre la pareja, la fidelidad y la sexualidad. Un mundo que, aunque suele mantenerse alejado de la exposición pública, reúne a personas de diferentes edades, profesiones y ámbitos sociales.
Ese universo es el swinger, una práctica basada en el intercambio sexual consensuado entre parejas y que, según uno de sus referentes en la región, tiene una presencia mucho más importante de lo que habitualmente se supone.
En una entrevista con Radionord, Fede, quien lleva 14 años junto a su esposa participando de la comunidad swinger, compartió su experiencia personal, explicó cómo funcionan los encuentros y habló de las condiciones que considera fundamentales para quienes desean explorar esta modalidad.
“Es como un submundo que no está en la superficie. La gente en general no se imagina la cantidad de personas que están en el mundo swinger”, aseguró.
Según sus estimaciones personales, entre Corrientes y Resistencia conoce aproximadamente de 200 a 300 parejas vinculadas a esta práctica. Se trata de una cifra aportada por el entrevistado y no de un relevamiento estadístico.
Una curiosidad que se convirtió en una forma de vivir la pareja
Fede contó que lleva 15 años en pareja y que, apenas un año después de comenzar la relación, ambos decidieron explorar el intercambio de parejas.
La iniciativa surgió de manera espontánea, después de ver una película o programa televisivo que despertó su curiosidad.
“Lo hablamos entre los dos, empezamos a investigar más sobre el tema y a los dos nos gustó la idea. En aquella época no era tan fácil como ahora encontrar una pareja afín”, recordó.
Sin embargo, aclaró que el swinger no debe entenderse como una alternativa para solucionar conflictos sentimentales.
“Nosotros no necesitábamos fortalecer la pareja. Una de las condiciones para entrar en todo este tema es que la pareja esté bien, que no haya problemas ni discusiones. Esto no es una manera de solucionar problemas de pareja”, sostuvo.
Para Fede, la confianza y la comunicación son pilares fundamentales de esta experiencia, que considera una elección compartida y no una imposición de uno de los integrantes.
¿Qué pasa con los celos? La pregunta que todos quieren hacer
Cuando le preguntaron cómo enfrenta la posibilidad de ver a su esposa con otro hombre, reconoció que durante sus primeras experiencias atravesó momentos de inseguridad.
“Al principio me ponía en comparación con el hombre que estaba con mi pareja y dudaba si a ella le gustaba más estar con él o conmigo”, confesó. Con el tiempo, aseguró, esos sentimientos fueron cambiando.
“¿Sabés lo que siento cuando la veo disfrutar a mi pareja? Siento felicidad”, expresó.
También admitió que existen riesgos emocionales, como la posibilidad de desarrollar sentimientos por otra persona, aunque consideró que esas situaciones no son exclusivas de las relaciones swinger.
Para él, la seguridad emocional y los acuerdos previos son esenciales para evitar conflictos.
Las reglas del intercambio. Nada sucede sin consentimiento
Uno de los aspectos que Fede buscó destacar fue la importancia de establecer límites claros antes de cualquier encuentro.
Explicó que cada pareja define qué prácticas acepta y cuáles prefiere evitar. Incluso mencionó que algunas permiten determinados contactos íntimos, pero establecen como límite no besar a otras personas.
“Todo se habla. Primero se habla entre la pareja y después entre las personas que van a compartir la intimidad. Cada uno dice qué quiere hacer, qué le gusta y qué no quiere”, señaló.
También aclaró que, en su caso, ambos integrantes deben sentirse atraídos por las otras personas para avanzar.
“No es que porque a mí me gusta una chica vamos a seguir adelante si a mi señora no le gusta el otro hombre. Tiene que haber onda entre los cuatro”, explicó.
Los primeros contactos suelen realizarse mediante redes sociales o plataformas especializadas. Posteriormente, las parejas acuerdan reunirse en un lugar público para conversar y conocerse.
Fede describió esos encuentros como una especie de primera cita, en la que la educación, el respeto y la comunicación tienen tanta importancia como la atracción física.
Una comunidad que también construye amistades
La entrevista permitió conocer otra dimensión de este ambiente: las relaciones de amistad que se desarrollan entre sus integrantes.
Fede explicó que, después de tantos años, buena parte de su círculo social está integrado por personas que comparten esta práctica.
“Si tengo un problema con el auto, le aviso a un amigo mecánico swinger. Si tengo un problema bancario, hablo con un contador que es swinger. La mayoría de mis amigos son swinger”, relató.
También contó que algunas parejas vuelven a encontrarse después de una primera experiencia y que los vínculos pueden mantenerse durante años.
No obstante, reconoció que muchos integrantes de la comunidad prefieren conservar su anonimato por temor a los prejuicios sociales.
“Lamentablemente esto está muy estigmatizado. Por eso lo mantenemos con absoluta discreción, por el qué dirán y por el señalamiento”, afirmó.
En su caso, explicó que algunos amigos cercanos conocen su elección, pero que no comparte detalles de su intimidad con familiares.
De reuniones pequeñas a encuentros con más de 100 participantes
Fede reveló que desde hace aproximadamente una década participa en la organización de eventos swinger en el Nordeste.
Recordó que anteriormente realizaban reuniones en Corrientes Capital, Santa Ana y Paso de la Patria, donde participaban entre 20 y 25 parejas.
Actualmente, los encuentros se desarrollan principalmente en Resistencia.
“El último evento tuvo 55 parejas, cinco chicas solas y tres chicos solos”, contó, lo que representa una convocatoria de 118 personas, de acuerdo con las cifras que proporcionó.
Sin embargo, se ocupó de aclarar una idea que considera equivocada sobre estas reuniones.
“No se trata de orgías. Tenemos un salón grande, música, DJ, luces, una barra de tragos. Principalmente lo que hacemos es bailar, charlar y conocernos”, explicó.
Según describió, los eventos funcionan como espacios de socialización donde las personas pueden encontrarse personalmente después de haberse conocido mediante plataformas digitales.
También existen espacios privados destinados a quienes decidan mantener relaciones íntimas, aunque remarcó que esa posibilidad es completamente voluntaria.
“Nada es obligatorio. Pueden ir, disfrutar, tomarse un trago, bailar y conocer gente. Si quieren continuar con la intimidad, ya es decisión de ellos”, sostuvo.
Una fiesta de Halloween para el 7 de noviembre en Resistencia
Durante la entrevista, Fede anunció que el próximo encuentro de la comunidad está previsto para el sábado 7 de noviembre en Resistencia, Chaco. La propuesta tendrá como temática Halloween e incluirá una fiesta de disfraces, música, baile y espacios de encuentro entre los asistentes.
El organizador evitó revelar públicamente la ubicación exacta y explicó que quienes estén interesados pueden comunicarse a través de sus redes sociales, donde figura como Fede Inés Martínez.
Según manifestó, la intención es generar un ambiente de confianza para que las parejas puedan conocerse sin sentirse expuestas.
La salud sexual y la protección, otro aspecto fundamental
Sobre el final de la entrevista, una consulta de los oyentes permitió abordar un tema central: la prevención de las infecciones de transmisión sexual.
Fede aseguró que, dentro de los encuentros en los que participa, el cuidado es una regla fundamental.
“En el mundo swinger es básico que todo se haga con protección. Nosotros nos cuidamos muchísimo y, como pareja, nos hacemos análisis”, explicó.
Es importante señalar que el uso de preservativos y barreras de protección reduce el riesgo de infecciones de transmisión sexual, aunque no lo elimina por completo. Los controles periódicos, la vacunación cuando corresponde y el acceso a información médica confiable también forman parte de una prevención responsable.
Romper prejuicios sin imponer una manera de vivir
A lo largo de la conversación, Fede insistió en que el swinger no es una práctica adecuada para todas las parejas ni una fórmula para mejorar relaciones deterioradas.
Incluso recordó una experiencia fallida con otra pareja, cuando una de las participantes sintió celos al comenzar el encuentro y decidió retirarse.
La situación, contó, se resolvió respetando su decisión.
También cuestionó la doble moral que, según su perspectiva, suele existir respecto de la sexualidad masculina y femenina.
Para el entrevistado, la posibilidad de que ambos integrantes de una pareja puedan expresar sus deseos y establecer acuerdos representa una forma de cuestionar ciertos mandatos tradicionales.
Su testimonio abrió un debate entre los conductores y oyentes de Radionord, con preguntas, sorpresa, humor y reflexiones sobre la confianza, la fidelidad y los límites de cada relación.
Más allá de las distintas opiniones que pueda despertar esta práctica, la entrevista permitió conocer una realidad que habitualmente permanece fuera de las conversaciones públicas.
“Nos encantaría que se sume más gente y que lo disfruten como lo disfrutamos nosotros”, expresó Fede, quien cerró su participación con un mensaje orientado a derribar prejuicios y promover el respeto por las decisiones consensuadas de cada pareja.
La charla dejó planteada una reflexión que trasciende al mundo swinger: las relaciones afectivas pueden adoptar distintas formas, pero el consentimiento, la comunicación y el respeto por los límites personales siguen siendo condiciones indispensables para cualquier vínculo.




