El intendente de Ituzaingó, Emilio Nicolás, confirmó en declaraciones a Radionord que 27 personas fueron evacuadas por la creciente del río Paraná. Además, señaló que productores utilizan un predio cedido por Yacyretá para resguardar animales y advirtió sobre los daños que podría dejar la inundación.
El intendente de Ituzaingó, Emilio Nicolás, brindó detalles sobre la situación que atraviesa la localidad por la creciente del río Paraná y confirmó que hay 27 personas evacuadas provenientes de Apipé Chico y zonas aledañas. En declaraciones a Radionord, explicó que el municipio mantiene operativos de asistencia y alojamiento en distintos espacios de la ciudad, mientras continúa el monitoreo de los niveles del río. Según indicó, Ituzaingó cuenta con una ubicación favorable por sus barrancas, aunque las zonas bajas y los sectores insulares presentan mayores complicaciones. “Hoy estamos con 27 personas evacuadas”, precisó el jefe comunal, al referirse a los pobladores de Apipé Chico, Isla Paloma, Isla San Martín y otros sectores del archipiélago.
Uno de los principales trabajos preventivos se concentra en el traslado de animales para evitar pérdidas entre los productores afectados. Nicolás destacó que la Entidad Binacional Yacyretá cedió temporalmente un campo de aproximadamente 700 hectáreas para que los pobladores puedan resguardar su ganado mientras se mantenga la emergencia. “Es un campo que tienen sobre continente para poner los animales”, explicó. La medida alcanza a productores de las islas y también a familias de Ituzaingó que viven en zonas de esteros, donde el aumento del caudal generó dificultades en sectores bajos. El intendente señaló que la anticipación y el acceso a información sobre el fenómeno climático permitieron organizar los traslados con mayor previsibilidad.
En cuanto a la evolución del río, el jefe comunal indicó que los registros hidrológicos mostraban una tendencia a la estabilización y posterior bajante, aunque las previsiones contemplaban un nuevo pico de creciente. Durante la entrevista mencionó mediciones de entre 4,42 y 4,50 metros y advirtió que el comportamiento del agua dependerá de las lluvias en las cuencas superiores. También confirmó que algunas familias fueron evacuadas y otras se trasladaron por sus propios medios a viviendas de familiares en sectores más elevados. Los afectados que reciben asistencia municipal están distribuidos en tres salones de usos múltiples (SUM), donde se organizó el alojamiento mientras persista el riesgo.
Nicolás sostuvo que la preparación previa permitió reducir el impacto de la creciente, aunque reconoció que habrá consecuencias materiales en las zonas afectadas. “A la naturaleza no la podemos controlar”, afirmó, al explicar que el río subió rápidamente en un período de 48 horas y que el agua podría provocar daños en infraestructura y chacras. En ese sentido, anticipó que, una vez superada la emergencia, será necesario coordinar acciones entre el municipio y el Gobierno provincial para recuperar las áreas perjudicadas y acompañar a las familias damnificadas. Mientras tanto, las autoridades mantienen los operativos de asistencia y prevención, con especial atención en los habitantes de las islas y en el resguardo de los animales.




