La Municipalidad de Corrientes anunció que avanzará hacia un nuevo modelo de gestión de la sala ubicada en Pasaje Villanueva 1470, que durante dos décadas estuvo a cargo del Grupo de Teatro La Trastienda mediante un comodato. Desde la organización teatral cuestionaron la decisión, denunciaron la ausencia de respuestas oficiales y rechazaron que el espacio haya estado cerrado a otras expresiones artísticas.
La situación del Teatro de la Ciudad abrió un nuevo capítulo de controversia entre la Municipalidad de Corrientes y el Grupo de Teatro La Trastienda, organización que durante los últimos 20 años tuvo a su cargo la gestión de la sala ubicada en Pasaje Villanueva 1470, a través de un contrato de comodato.
Luego de que trascendiera la decisión municipal de modificar el esquema de administración del espacio cultural, el Ejecutivo capitalino difundió un comunicado en el que aseguró que el teatro continuará funcionando y que la intención es avanzar hacia un modelo de gestión más abierto y plural.
Sin embargo, la respuesta de La Trastienda no tardó en llegar. A través de sus redes sociales, el grupo teatral cuestionó las afirmaciones oficiales, denunció la falta de diálogo y sostuvo que nunca se negó el acceso a la sala a otros artistas o elencos.
La posición del Municipio: “El Teatro de la Ciudad no cierra”
Bajo el título “El Teatro de la Ciudad no cierra: comienza una nueva etapa”, la Municipalidad de Corrientes buscó llevar tranquilidad a la comunidad artística y cultural ante la incertidumbre generada por el futuro del espacio.
En el comunicado, el Ejecutivo señaló que durante los últimos 20 años la sala funcionó bajo un esquema de gestión privada y explicó que la decisión es avanzar hacia una modalidad que permita ampliar la participación de diferentes sectores culturales.
“La decisión del Municipio, comunicada personalmente por el Intendente en la reunión realizada en el Teatro de la Ciudad con quienes lo venían gestionando, es avanzar hacia un modelo más abierto, democrático y plural, que permita que distintos artistas, elencos, escuelas y expresiones culturales puedan acceder a la sala, ensayar y presentar sus obras”, expresa el documento oficial.
Asimismo, la Municipalidad aseguró que el espacio mantendrá su finalidad cultural y que no existe intención de cerrar sus puertas.
“Queremos llevar tranquilidad a la comunidad: el teatro va a seguir funcionando y mantendrá su finalidad cultural. Lo que cambia es su modelo de gestión, con el objetivo de ampliar el acceso a todas las compañías, academias y manifestaciones artísticas que lo requieran”, sostiene el comunicado.
En otro tramo, el Municipio manifestó su reconocimiento hacia quienes desarrollan actividades culturales independientes en diferentes espacios de la ciudad y remarcó la necesidad de construir una gestión que alcance a todos los sectores.
“Tenemos que lograr una gestión cultural para todos. No estamos cerrando un espacio cultural. Estamos trabajando para abrirlo a más cultura y a más ciudadanos”, concluye el pronunciamiento municipal.
La Trastienda salió al cruce: “Nos enteramos por redes”

La respuesta del Grupo de Teatro La Trastienda llegó mediante una publicación titulada “La verdad sobre el Teatro de la Ciudad. Un espacio independiente y autogestivo”, en la que expuso tres cuestionamientos centrales a la postura municipal.
En primer lugar, la organización contradijo la versión oficial respecto de la comunicación de la decisión.
“Nos enteramos por redes. La municipalidad no se comunicó con nosotros: nos enteramos de su decisión por redes sociales y publicaciones”, expresaron.
La afirmación contrasta con lo señalado por el Ejecutivo, que en su comunicado sostuvo que la decisión había sido transmitida personalmente por el intendente Claudio Polich durante una reunión realizada en el teatro.
El segundo cuestionamiento está relacionado con la falta de respuestas a las gestiones realizadas por la organización para continuar al frente del espacio cultural.
“Presentamos nuestro proyecto para continuar con la gestión del espacio y el Municipio jamás nos dio una respuesta ni accedió a recibirnos en audiencia”, señalaron desde La Trastienda.
De esta manera, el grupo puso en discusión no solamente el futuro de la administración de la sala, sino también las instancias de diálogo que precedieron a la decisión municipal.
“Siempre fue un espacio abierto”
Uno de los puntos de mayor confrontación entre ambas posiciones está vinculado con el acceso de otros artistas y agrupaciones al Teatro de la Ciudad.
Mientras la Municipalidad plantea la necesidad de avanzar hacia un modelo más abierto, democrático y plural, La Trastienda rechaza que durante su gestión hayan existido restricciones para la utilización de la sala.
“Es mentira que el espacio estaba cerrado para los artistas. Nunca se le negó la sala a nadie”, afirmaron categóricamente.
Con esta declaración, la organización busca defender el carácter independiente y autogestivo del proyecto que sostuvo durante dos décadas, período en el que el Teatro de la Ciudad se consolidó como uno de los espacios de referencia para la actividad escénica correntina.
El comunicado del grupo concluye con una exigencia dirigida a las autoridades municipales: “Exigimos diálogo real, no comunicados falsos”.
Veinte años de gestión y un futuro por definir
La controversia pone en el centro del debate el destino de uno de los espacios vinculados al teatro independiente de Corrientes.
Durante 20 años, el Grupo de Teatro La Trastienda estuvo a cargo de la sala de Pasaje Villanueva 1470 mediante un comodato, una figura contractual que permite el uso de un inmueble bajo determinadas condiciones.
Ahora, la decisión municipal de modificar el esquema de administración plantea interrogantes sobre la continuidad del proyecto cultural desarrollado por la organización, las condiciones en que se realizará la transición y el funcionamiento futuro de la sala.
Aunque el Ejecutivo aseguró que el Teatro de la Ciudad permanecerá abierto, todavía no se dieron a conocer públicamente los detalles del nuevo modelo de gestión, los mecanismos de acceso para los elencos ni el papel que podría desempeñar La Trastienda en esta nueva etapa.
La diferencia entre ambas posiciones también deja planteada una cuestión de fondo: la continuidad del funcionamiento de un espacio cultural no implica necesariamente la continuidad del proyecto artístico y de gestión que lo sostuvo durante dos décadas.
Mientras la Municipalidad defiende la necesidad de ampliar el acceso y avanzar hacia una administración más plural, La Trastienda reclama respuestas a su propuesta y cuestiona los argumentos utilizados para justificar el cambio.




