Con fracturas y graves lesiones, la víctima denunció un ataque premeditado que comenzó con una amenaza dentro del local.
Lidia Salazar, de 39 años, brindó un crudo testimonio en Radionord tras haber sido dada de alta luego de una violenta golpiza sufrida el pasado sábado a la salida del boliche. Según relató la víctima, el conflicto se originó dentro del establecimiento cuando un grupo de mujeres lanzó un vaso de vino que la mojó accidentalmente. A pesar de que Salazar intentó minimizar el hecho pidiendo precaución, las agresoras lanzaron una advertencia letal que se materializaría minutos después en la vía pública: “Cuando salgas, te vamos a romper todo”.
La emboscada se produjo en las inmediaciones del local bailable mientras el esposo de Lidia se encontraba desactivando la alarma del vehículo. Salazar fue abordada por la principal agresora, quien la atacó con inusitada violencia. “Me dio un golpe en la nuca que me desestabilizó y caí al piso; ahí empezó a golpearme la cabeza contra el suelo”, recordó con angustia. La víctima detalló que sufrió lesiones graves, incluyendo la rotura de piezas dentales, traumatismos en la nariz y una fuerte patada en el vientre que le provocó una hemorragia detectada recién al ingresar al hospital.
Fernanda, media hermana de la víctima y testigo presencial, ratificó el carácter premeditado del ataque. Explicó que, mientras estaban dentro del boliche, pudo escuchar claramente las amenazas de las agresoras, quienes interpretaron una actitud de superioridad inexistente por parte de ellas. Al salir y notar que Lidia no regresaba del auto, Fernanda se encontró con una escena dantesca: “La estaban matando. Le grité a la chica si se daba cuenta de que le estaba rompiendo la cabeza”, relató, evidenciando la ferocidad de la agresión que casi termina en tragedia.
Actualmente, Salazar se recupera de las secuelas físicas, aunque el impacto emocional persiste. La víctima aseguró tener plenamente identificada a la atacante, cuya identidad ya estaría en manos de las autoridades. El caso ha generado una fuerte repercusión en la comunidad, poniendo nuevamente en el foco la seguridad a la salida de los locales nocturnos y la creciente violencia que sufren las mujeres en este tipo de contextos.




