El neumonólogo Gabriel Mendiondo advirtió en Radionord sobre el “asma silenciosa” en niños y cómo identificarla.
En diálogo con Radionord, el doctor Gabriel Mendiondo, especialista en neumonología, alertó sobre la importancia de identificar correctamente los cuadros respiratorios en niños que suelen confundirse con afecciones comunes. El profesional explicó que muchas de las “itis” recurrentes, como bronquitis u otitis, son en realidad las primeras manifestaciones de alergia y asma. Mendiondo hizo hincapié en el concepto de “asma silenciosa”, señalando que la tos persistente al dormir, al amanecer, al realizar actividad física o incluso al reírse, son señales inequívocas de esta patología que muchas veces pasa inadvertida para los padres.
El especialista profundizó en las causas fisiológicas que provocan la mayor incidencia de síntomas durante el descanso. Según explicó, durante la noche los niveles de adrenalina y cortisol descienden, permitiendo que el sistema colinérgico predomine en el organismo. Esta transición química favorece la producción de acetilcolina, una sustancia broncoconstrictora que desencadena la reactivación del asma entre las 22:00 y las 06:00 horas. Esta es la razón científica detrás de la clásica expresión “se me cierra el pecho”, que afecta de manera crítica a los pacientes durante la madrugada.
Además de los síntomas nocturnos, el neumonólogo destacó que el asma se manifiesta frecuentemente a través de la fatiga o la tos durante el juego o el ejercicio. “A muchos chicos se les cierra el pecho al correr o jugar un partido de fútbol; se cansan fácilmente o empiezan a toser”, detalló el médico, diferenciando estos episodios de un simple cansancio físico. Mendiondo remarcó que estas situaciones son indicadores claros de una hiperreactividad bronquial que debe ser tratada por un profesional para evitar complicaciones futuras en el desarrollo del niño.
El doctor Mendiondo subrayó que la clave para un control efectivo de la enfermedad radica en la formación de los cuidadores. Para el profesional, es fundamental que las familias reciban educación sanitaria para comprender el diagnóstico y actuar de manera temprana ante las señales de alerta. La detección del asma silenciosa no solo mejora la calidad del sueño de los pacientes, sino que permite un manejo integral que les devuelve la capacidad de realizar sus actividades diarias sin las limitaciones que impone una vía respiratoria obstruida.




