El contador Oscar Acebal analizó la caída del consumo y las ventas pyme tras el informe de CAME, y advirtió que la retracción económica golpea con fuerza a los sectores de menores recursos y al comercio minorista argentino.
El contador Oscar Acebal (MP. 296) analizó ante la Redacción de Radionord el escenario económico que atraviesa el comercio minorista argentino, luego de conocerse el informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) que reveló una nueva caída en las ventas pyme. Según el relevamiento, las ventas minoristas registraron en abril una retracción interanual del 3,2% a precios constantes, mientras que el acumulado del primer cuatrimestre de 2026 marcó una baja del 3,5%, reflejando la persistente debilidad del consumo interno.
Acebal sostuvo que el comportamiento actual del mercado presenta características diferentes a las observadas en otros períodos económicos del país. “Habitualmente los empresarios argentinos, desde los comercios minoristas hasta las grandes empresas, se manejaron con una cintura muy particular frente a la inflación. Pero ahora aparecen un poco desorientados porque la inflación, aparentemente, no está”, explicó. En ese sentido, consideró que muchas firmas deben replantear sus estrategias de inversión, comercialización y oferta de productos frente a un escenario menos previsible para la actividad comercial.
El profesional también remarcó que existe una marcada dispersión en la oferta de bienes de consumo y una demanda cada vez más selectiva por parte de los consumidores. “No hay novedades, no hay una buena oferta de bienes de consumo y eso se nota en los comercios”, afirmó. El informe de CAME expuso que los rubros más golpeados fueron bazar y decoración, con una caída del 12,3%; perfumería, con una baja del 7,2%; y ferretería y materiales para la construcción, con un descenso del 4,2%. En contrapartida, farmacia fue el único sector que logró crecer, con un incremento interanual del 6,1%.
Acebal advirtió que la retracción del consumo no puede interpretarse como un dato positivo para la economía social. “Habla de una crisis profunda de la gente de menores recursos, que no la está pasando bien”, señaló. No obstante, pidió mantener una mirada moderadamente optimista respecto del futuro inmediato y expresó su expectativa de que lentamente pueda comenzar una recuperación del consumo, impulsada por una mayor estabilidad económica y mejores condiciones para la actividad comercial.




