La dermatóloga Graciela Vega (MP 7074) especialista en Dermatología, advirtió sobre los efectos del frío, el calor, el viento y la humedad en la piel.
La médica dermatóloga Graciela Vega, especialista en Dermatología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), brindó declaraciones a la Redacción de Radionord y explicó que las alergias climáticas aparecen cuando el organismo reacciona de manera exagerada frente a cambios ambientales como el frío, el calor, el viento, la humedad y el aumento del polen en determinadas épocas del año. Según indicó, estas alteraciones pueden afectar especialmente a la piel y manifestarse de distintas maneras según la sensibilidad de cada persona y el factor desencadenante.
Entre los síntomas más frecuentes, la profesional detalló que pueden presentarse enrojecimiento, picazón, ardor, sequedad intensa, descamación, sensación de tirantez, urticaria, irritación e inflamación cutánea. También pueden aparecer pequeños granitos o cuadros similares al eczema. “El frío y el viento suelen resecar y alterar la barrera protectora de la piel”, señaló la especialista, remarcando que estas condiciones climáticas generan un impacto directo sobre las pieles más sensibles.
Asimismo, la Dra. Vega explicó que el calor y la humedad también pueden provocar irritaciones, sudoración excesiva y brotes de ronchas, especialmente en personas predispuestas. En este sentido, advirtió que quienes padecen rosácea, dermatitis atópica o antecedentes de alergias cutáneas suelen experimentar un empeoramiento de los síntomas ante cambios bruscos de temperatura. “Las variaciones extremas del clima pueden exacerbar notablemente las afecciones dermatológicas preexistentes”, afirmó.
La especialista recomendó mantener una adecuada hidratación de la piel mediante productos suaves y específicos, además de protegerse del sol y evitar, en la medida de lo posible, la exposición a cambios extremos de temperatura. También destacó la importancia de consultar al dermatólogo ante síntomas persistentes o recurrentes, para recibir un diagnóstico adecuado y prevenir complicaciones en la salud cutánea.




