Capital: Histórica estación de servicio cierra sus puertas por crisis económica

Después de 32 años de actividad, una histórica estación de servicio ubicada en la intersección de avenida Armenia y Estados Unidos cerrará definitivamente sus puertas el próximo 31 de mayo.

Marcelo Romero Vieira, empresario. Tema: Cierre de histórica estación de servicio

En diálogo con Radionord el empresario Marcelo Romero Vieira, quien atribuyó la decisión a la fuerte caída de ventas, el aumento de costos y las dificultades para sostener el negocio frente a las condiciones impuestas por las petroleras.“Es un hecho que cerramos la estación de servicio. Después de 32 años en la actividad, cerramos”, expresó. El empresario explicó que durante el último año comenzaron a sentir con fuerza el impacto de la crisis económica y la retracción del consumo de combustibles, una situación que obligó primero a reducir personal y luego a cerrar sectores del negocio, como el shop nocturno.

“Ya venimos reduciendo personal desde el año pasado debido a la baja venta. Cerramos la tienda a la noche porque no era rentable mantenerla abierta”, señaló. Según relató, la estación pasó de tener 15 empleados a sólo siete trabajadores en la actualidad, todos con muchos años de antigüedad. “Tenemos empleados de 25 y hasta 28 años trabajando con nosotros. Son prácticamente de la familia”, afirmó.

Romero Vieira también remarcó las dificultades financieras que generan las nuevas modalidades de pago. Indicó que actualmente entre el 85% y el 90% de las ventas se realizan mediante tarjetas o billeteras virtuales, cuyos cobros se acreditan hasta 21 días después, mientras que las petroleras exigen pagos casi inmediatos por la descarga de combustible.“El desfase financiero es muy grande. Nosotros cobramos a 21 días, pero tenemos que pagar los camiones a las 72 horas”, explicó.“Les pedimos que nos reduzcan algunos costos porque las ventas habían caído mucho, pero no hubo flexibilidad”, sostuvo.

La voz de un trabajador

En medio de la incertidumbre, el cierre también golpea a los trabajadores. Uno de ellos, Andrés Duarte, contó al aire que lleva 25 años en la empresa y describió el impacto emocional que significa perder el empleo después de toda una vida laboral en el mismo lugar.

“Tengo la mitad de mi vida acá adentro. Son sentimientos encontrados. Más allá del arreglo económico, soy una persona grande y con pocas posibilidades laborales”, expresó.

Duarte reconoció que el desenlace era esperado porque la crisis se venía profundizando desde hace meses, aunque admitió que el cierre igualmente resulta doloroso. “Esto se viene masticando desde hace tiempo. Es como cuando uno sabe que un familiar está muy enfermo y espera el momento inevitable”, comparó.

El trabajador señaló además que todavía no sabe qué hará a futuro, aunque aseguró que intentará reinventarse junto a su familia. “Nos tomaremos unos días para pensar qué hacer y cómo seguir adelante”, dijo.

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