El licenciado Enrique Prueger, especialista en homicidios complejos, analizó la investigación del caso Agostina y advirtió sobre posibles fallas en los protocolos iniciales y en la verificación de antecedentes, además de cuestionar aspectos técnicos vinculados a la determinación de la hora de muerte.
El licenciado Enrique Prueger, especialista en homicidios complejos, analizó en declaraciones a Nord24 el avance de la investigación por el caso Agustina y se refirió a las expresiones públicas realizadas por el padre de la víctima durante una reciente conferencia de prensa. En ese sentido, señaló que comprende el dolor de la familia, aunque evitó opinar directamente sobre sus dichos por una cuestión de protocolo profesional.
Prueger sostuvo que, desde su mirada técnica, en el inicio de la investigación existieron fallas en la verificación de antecedentes vinculados al principal señalado en la causa. En esa línea, afirmó que la consulta en los sistemas judiciales habría permitido detectar registros previos relacionados con hechos graves, lo que —según indicó— debió activar protocolos de actuación más inmediatos y exhaustivos por parte del sistema judicial.
El especialista cuestionó además la hipótesis oficial sobre la cronología del hecho, particularmente en lo referido a la determinación de la hora de muerte. Explicó que la medicina tanatológica no permite establecer un horario exacto, sino una franja temporal sujeta a variables como los fenómenos cadavéricos, las condiciones ambientales y el estado de conservación del cuerpo, lo que puede generar márgenes de error incluso de hasta un día.
El licenciado remarcó que el análisis de este tipo de casos requiere extrema rigurosidad técnica y coordinación entre las distintas áreas intervinientes. En ese marco, afirmó que la reconstrucción de los hechos debe basarse en evidencia objetiva y protocolos estrictos, ya que, según advirtió, las fallas en las primeras etapas de investigación pueden condicionar de manera decisiva el desarrollo de la causa.




