La obstetra Julieta Pereyra destacó la importancia de garantizar el acceso a los tratamientos de reproducción asistida, derribar mitos sobre la infertilidad y promover hábitos saludables para preservar la salud reproductiva.
La licenciada en obstetricia Julieta Pereyra dialogó con la redacción de Nord24 sobre la realidad de la reproducción asistida en Argentina y la necesidad de visibilizar una problemática que afecta a miles de familias. La especialista señaló que, según estimaciones científicas, alrededor de 600.000 parejas en el país enfrentan trastornos de fertilidad, una situación que involucra no solo aspectos médicos, sino también derechos fundamentales vinculados al acceso a la salud.
Pereyra destacó la importancia de la Ley Nacional Nº 26.862 de Reproducción Médicamente Asistida, que garantiza el acceso integral, gratuito e igualitario a los tratamientos de fertilidad en todo el territorio nacional. Además, remarcó la necesidad de combatir los mitos que aún persisten sobre la infertilidad. En ese sentido, explicó que esta condición no afecta exclusivamente a las mujeres, como suele creerse, sino que se presenta en proporciones similares entre hombres y mujeres. También recordó que la fertilidad disminuye progresivamente con la edad, especialmente después de los 35 años.
La profesional advirtió que diversos factores relacionados con el estilo de vida pueden influir significativamente en la capacidad reproductiva. Entre ellos mencionó el tabaquismo, el sobrepeso, la desnutrición y las enfermedades de transmisión sexual, elementos que pueden afectar la fertilidad y que, en muchos casos, son prevenibles. Por ello, consideró fundamental fortalecer la educación para la salud y promover hábitos saludables desde edades tempranas para reducir riesgos y favorecer diagnósticos oportunos.
Pereyra reafirmó la importancia de acompañar con empatía y contención a quienes atraviesan dificultades para concretar el deseo de ser padres. Asimismo, recomendó realizar consultas preconcepcionales con especialistas antes de buscar un embarazo, ya que estas permiten evaluar el estado general de salud y adoptar medidas preventivas que contribuyan a una gestación más segura. “Informarse, consultar a tiempo y derribar prejuicios son pasos fundamentales para cuidar la salud reproductiva”, concluyó.




