En Radionord, la presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Corrientes, Desirée Lancelle, describió el crítico panorama del mostrador y el impacto de la inflación. “Los costos de los medicamentos son altísimos, están todos a precio dólar y la farmacia no los fija. Hubo una reducción en el consumo de medicamentos en lo que va del último año de un 30% de unidades porque al afiliado ya no le alcanza y renuncia a llevarlos”, alertó la profesional, señalando un doloroso escenario donde los jubilados deben elegir qué remedios priorizar para cuidar su economía.
El cobro en letras Lecaps y la cadena de pagos
Para hacer frente a la deuda de los meses de abril y mayo con los proveedores del Estado, el Ministerio de Economía de la Nación determinó que las entidades farmacéuticas cobren los saldos rezagados a través de Letras del Tesoro (Lecaps), una especie de bono emitido el pasado 18 de mayo que vencerá recién el próximo 31 de julio con un interés cercano al 30%.
Si bien Lancelle consideró que los títulos son “confiables”, reconoció la incertidumbre financiera que esto genera en los comercios de barrio:”La certeza que tenemos es que nos van a pagar con eso. Pero ¿cómo, cuándo y de qué forma vamos a poder reutilizar esas letras? Todavía no lo sabemos. No sabemos si las droguerías las van a recibir. Las farmacias que no pertenecen a las grandes cadenas son las que más lo padecen porque compran y pagan a los 15 días, mientras que las obras sociales liquidan a 60 días”.
Asimismo, la referente derribó el mito de las supuestas ganancias extraordinarias del sector: “Creen que las farmacias tienen una rentabilidad enorme y no es así. Lo que le queda a una farmacia tras dispensar, pagar impuestos, cargas sociales, empleados y alquileres es de un 7% a 8% de rentabilidad general. No es la panacea”.
Desabastecimiento intermitente de drogas crónicas
Desde el Colegio aclararon que, pese a las advertencias de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) sobre la sustentabilidad del sistema, el servicio de atención a los afiliados de PAMI no está cortado ni se va a interrumpir, pero el faltante se nota en la disponibilidad material de las drogas. Los mayores problemas de stock se registran en medicamentos caros para patologías crónicas, como tratamientos oncológicos, de presión arterial, colesterol y diabetes.
La crisis se agudizó tras las modificaciones en el programa “Vivir Mejor”, donde medicamentos de uso diario de cobertura al 100% pasaron a la categoría de “eventuales”, reduciendo el porcentaje de descuento para los abuelos.Para contener la demanda y evitar que las recetas digitales se “quemen” (queden anuladas sin entregar el total), los farmacéuticos correntinos aplican la Ley Nacional de Prescripción por Nombre Genérico. “Tratamos de pilotearla pidiendo que las droguerías no nos corten las cuentas y aguanten. Cuando no tenemos una marca de primera línea recurrimos al cambio por otro laboratorio de menor costo que garantiza la misma droga y el mismo efecto para que el jubilado pueda tratarse”, concluyó Lancelle.




