Datos médicos: El nuevo botín de los ciberdelincuentes

Los ciberdelincuentes utilizan historias clínicas electrónicas robadas como armas psicológicas para extorsionar a pacientes, advierte la criminalista Sandra Arellano en declaraciones a Nord24.

Las historias clínicas electrónicas contienen información sumamente confidencial y muy valiosa que se ha convertido en el nuevo blanco de la delincuencia digital. En declaraciones a Nord24, la licenciada en Criminalística Sandra Arellano advirtió que los ciberdelincuentes buscan acceder a estos datos médicos para transformarlos en “armas psicológicas” contra los pacientes y obtener así un beneficio económico. Según la especialista, el sector de la salud enfrenta una amenaza creciente debido a la vulnerabilidad de las plataformas digitales y la falta de prevención de los usuarios.

Entre los principales modos operandi detectados, Arellano destacó el ataque de ransomware, el cual bloquea los sistemas de hospitales o clínicas para impedir el acceso a historiales y recetas hasta que se pague un rescate monetario. Asimismo, alertó sobre estafas basadas en falsos cobros de urgencia o insumos, donde los delincuentes se hacen pasar por administrativos del hospital para exigir transferencias urgentes bajo el engaño de obras sociales rechazadas. A esto se suma la extorsión por diagnóstico sensible, un método donde se amenaza con difundir historiales de adicciones o tratamientos psiquiátricos en los ámbitos laboral y familiar de la víctima si esta no paga.

La experta también explicó que el phishing es otra de las herramientas más utilizadas para engañar a los pacientes simulando ser personal de salud. A través de llamadas telefónicas, correos o mensajes, los atacantes solicitan credenciales, envían enlaces a sitios falsos o manipulan a la persona para que descargue aplicaciones maliciosas que permiten el acceso remoto a sus dispositivos. Arellano enfatizó el peligro de la tecnología moderna al advertir que los ciudadanos ya no deben confiar ciegamente en la voz de quien llama, debido a que la inteligencia artificial permite clonar la voz de familiares en situaciones de supuesta emergencia.

Para contrarrestar estas amenazas, la licenciada recomendó cortar la comunicación ante cualquier mensaje sospechoso y verificar la información únicamente mediante los canales oficiales de las instituciones. Entre las medidas prácticas de seguridad, sugirió activar la verificación en dos pasos en WhatsApp y correos electrónicos, acordar una palabra clave familiar para validar urgencias, evitar compartir estudios en redes sociales y destruir por completo cualquier documento médico impreso antes de desecharlo. La profesional instó a la comunidad a realizar un control periódico de sus consumos médicos para detectar de manera temprana cualquier gasto extra o irregularidad.

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