Breard: “Podemos pasar de la enfermedad holandesa a la imposibilidad de desarrollo”

En Nord 24,el senador provincial Noel Breard expresó su preocupación por los posibles efectos que podría generar en la economía argentina el ingreso masivo de divisas provenientes de sectores como Vaca Muerta, el litio, la energía y la producción agropecuaria.

Noel Breard, senador provincial. Tema: Economia argentina

El legislador hizo referencia a un análisis publicado por el economista Juan Carlos de Pablo en el diario La Nación, en el que se plantea el riesgo de que el país enfrente una situación similar a la denominada “enfermedad holandesa”.

Breard explicó que este fenómeno económico tuvo origen en la década de 1960, cuando el descubrimiento de grandes reservas de gas en Holanda provocó una fuerte entrada de dólares que terminó generando atraso cambiario y pérdida de competitividad en otros sectores productivos.

“Lo que estamos diciendo es que el modelo de planificación de la Argentina y el desarrollo que hay que hacer no implica generar simples oasis económicos o regímenes especiales donde los dólares sean de libre disponibilidad y puedan ser liquidados en el exterior”, sostuvo.

Según el senador, existe el riesgo de que los beneficios de las inversiones queden concentrados en estructuras de costos, regalías y ganancias empresariales, sin traducirse en un impacto positivo para el conjunto de la economía. Además, advirtió que el Estado nacional podría no contar con las herramientas suficientes para absorber y administrar adecuadamente ese flujo de divisas.

Breard consideró que, de no existir una estrategia de desarrollo integral, el país podría enfrentar dificultades para impulsar al resto de los sectores productivos. “Esto ya no sería solamente una enfermedad holandesa, sino una imposibilidad de desarrollo para el 80% de los sectores económicos de la Argentina”, afirmó.

En ese sentido, señaló que uno de los principales desafíos es lograr que las inversiones en recursos naturales generen un efecto multiplicador sobre la economía y el empleo. También manifestó su preocupación por la situación de las pequeñas y medianas empresas, al remarcar que “ya se cerraron 23.000 empresas en la Argentina” y que aún no se encuentra una solución para reactivar los sectores productivos tradicionales.

Sostuvo que las actividades vinculadas a la energía, el litio y los hidrocarburos, si bien atraerán inversiones, no poseen por sí solas la capacidad de generar un derrame económico y social suficiente para beneficiar a la mayoría de la población, por lo que reclamó una planificación estratégica que garantice un desarrollo más equilibrado e inclusivo.

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