Taylor Swift se casó con Travis Kelce: así fue la boda del siglo

La superestrella pop contrajo matrimonio con el jugador de los Kansas City Chiefs. En medio de la ola de calor que sufrió Estados Unidos, la gran manzana de Manhattan fue testigo de un evento histórico.

Taylor Swift y Travis Kelce celebraron este viernes su esperado casamiento en una ceremonia que sorprendió al mundo del espectáculo. La pareja eligió el Madison Square Garden, en Nueva York, para sellar su historia de amor en un evento rodeado por un fuerte operativo de seguridad y un estricto hermetismo.

Al caer la tarde, el mítico estadio exhibió un cartel con la leyenda “Just Married” (“Recién casados”), mientras que el Empire State Building se iluminó de color azul como homenaje a la pareja, en un guiño a la tradicional rima nupcial estadounidense.

Aunque Swift hizo todo lo posible para mantener la ceremonia lejos de las cámaras, distintos medios norteamericanos lograron reconstruir cómo transcurrió el enlace. Según trascendió, los invitados debieron cumplir estrictos acuerdos de confidencialidad y atravesar controles de seguridad comparables con los de un aeropuerto.

Las celebraciones comenzaron la noche del jueves con un ensayo general al que asistieron cerca de un centenar de personas. En los días previos, muy pocos invitados confirmaron su presencia, lo que contribuyó a mantener el misterio alrededor del casamiento.

La llegada de los invitados al Madison Square Garden fue uno de los grandes atractivos de la jornada. Más que una alfombra roja convencional, el evento reunió a algunas de las personalidades más importantes de la música, el deporte y la televisión.

Entre los asistentes estuvieron Ed Sheeran, el comisionado de la NFL, Roger Goodell, y varios jugadores de los Kansas City Chiefs, quienes arribaron al estadio en camionetas con vidrios polarizados provenientes de un exclusivo hotel de Manhattan.

También dijo presente la actriz Mariska Hargitay, protagonista de Law & Order: SVU. La intérprete incluso saludó desde su vehículo a los fanáticos que aguardaban en las inmediaciones del recinto. El vínculo entre ambas no es casual: uno de los gatos de Taylor Swift lleva el nombre de su recordado personaje televisivo.

Las imágenes de la llegada de los invitados no tardaron en viralizarse en las redes sociales, donde miles de fanáticos siguieron cada detalle del evento pese al estricto operativo de privacidad.

Todo ocurrió en medio de la intensa ola de calor que afectó a gran parte de Estados Unidos y elevó las temperaturas a niveles extremos. Aun así, cientos de seguidores permanecieron durante horas en las inmediaciones del estadio con la esperanza de ver, aunque fuera por unos segundos, a los protagonistas de una de las parejas más mediáticas de los últimos años.

Taylor Swift y Travis Kelce se casaron en uno de los días más concurridos y movilizados de Nueva York. Mientras grandes veleros de todo el mundo se mecían sobre el río Hudson con visitantes que celebraban el aniversario de la Independencia e hinchas del fútbol abarrotaban la ciudad con los partidos de la Copa Mundial de Fútbol, la cantante y el ala cerrada de los Kansas City Chiefs concretaron su unión a lo largo de varios días, un evento de varias jornadas y logísticamente complejo en el Madison Square Garden.

La boda fue un misterio basado en comunicaciones oficiales y observaciones perspicaces de los movimientos a las afueras del megaestadio. Camiones que ingresaban al recinto en los días previos anunciaban que algo grande estaba por suceder. Sin embargo, la boda fue tan espectacular como incógnita, ya que los espectadores vieron muy poco; los fans ni siquiera pudieron vislumbrar a las estrellas recién casadas.

El flamante esposo decidió ir a juego con su compañera, luciendo un diseño de alta costura del mismo creador para Dior. En lo que a moda se refiere, como en casi todo lo demás, su elección fue una declaración de intenciones que demostraba que compartían la misma visión. Aún no se han publicado fotos de los atuendos de la pareja.

La lista de invitados fue completada con un crisol de asistentes del mundo del deporte y de Hollywood, quienes llegaron en furgonetas Sprinter negras. Selena Gomez, Reese Witherspoon, Bradley Cooper y Gigi Hadid, Nikki Glaser, Dakota Johnson, Karlie Kloss y Josh Kushner; actores como Hugh Grant, Ethan Hawke, Mariska Hargitay y Jason Sudeikis; músicos como The Chainsmokers, Ed Sheeran, Sombr, The Chicks y Benson Boone; y estrellas de la Liga Nacional de Fútbol Americano como Cooper Kupp y Chris Jones conformaron un caleidoscopio que le dio magia a un evento único.

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