En diálogo con Radionord, Luis Gianotti, ex trabajador de la firma, aseguró que hasta el momento no recibieron “ni un cinco” por parte de la empresa.
A casi cuatro meses del cierre de la histórica empresa textil Alal de Goya, los extrabajadores continúan sin cobrar indemnizaciones ni salarios adeudados y denuncian una profunda crisis social que afecta a unas 260 familias. “Muchos creen que cobramos el 50% de la indemnización, pero la realidad es que nos despidieron secos y seguimos secos”, expresó.La empresa presentó concurso preventivo en Reconquista, Santa Fe, donde se encuentra la casa matriz, y allí se tramita toda la causa judicial. Según explicó Gianotti, el proceso podría extenderse hasta abril del próximo año. “La justicia es muy lenta y hay que esperar”, lamentó.
El cierre tomó por sorpresa a los trabajadores, quienes aseguran que hasta pocos días antes de las vacaciones de diciembre la producción continuaba con normalidad. “Hasta el 22 de diciembre daban horas extras y exigían producir más. Nunca pensamos que la empresa iba a cerrar”, relató.
Los empleados denunciaron además que, tras el cierre, la firma retiró gran cantidad de mercadería de la planta. “Salieron entre 48 y 50 camiones cargados de hilado. Limpiaron la planta y seguramente vendieron todo eso”, sostuvo el ex trabajador, quien cuestionó que esos recursos no hayan sido utilizados para pagar las deudas laborales.
La situación económica de las familias afectadas es crítica. Gianotti contó que muchos trabajadores debieron abandonar viviendas alquiladas y regresar a las casas de familiares por falta de ingresos. “Hay compañeros jóvenes con hijos que anotan a sus chicos en la escuela también para que puedan comer algo. Es muy triste la situación”, afirmó.




