
Juan Ramón Sotelo, empresario maderero de Corrientes, fue consultado por Nord24 sobre la compleja situación económica que atraviesa el sector y las dificultades que enfrenta la actividad, en un contexto marcado por los elevados costos operativos, la pérdida de competitividad y las perspectivas climáticas asociadas al fenómeno El Niño.
Sotelo advirtió que la situación de los aserraderos es complicada y manifestó su preocupación por el escenario actual. Entre los principales inconvenientes que afectan al rubro se encuentran las elevadas tarifas eléctricas, que representan un costo significativo para el funcionamiento de las industrias, y las dificultades para competir en los mercados externos, donde la producción local enfrenta condiciones poco favorables.
A estos factores se suma el aumento del precio de los combustibles, que impacta directamente en los costos de transporte de la mercadería. El traslado de la producción en camiones constituye un eslabón fundamental de la actividad forestal y maderera, por lo que el encarecimiento del gasoil repercute en la logística y agrega presión sobre la rentabilidad de las empresas.
En este escenario, las previsiones de jornadas con lluvias abundantes también generan preocupación. Las precipitaciones pueden deteriorar los caminos de ripio que conectan los establecimientos y campos forestales con las rutas provinciales, dificultando el ingreso de camiones, la extracción de la madera y el traslado de los productos terminados. De concretarse estas condiciones, las complicaciones logísticas podrían profundizarse y afectar el ritmo habitual de trabajo.
El empresario también alertó sobre la incidencia que podría tener el fenómeno climático El Niño en este contexto. La combinación de costos elevados, dificultades comerciales y posibles complicaciones en la infraestructura vial configura un panorama desafiante para el sector maderero correntino, que ya atraviesa un momento delicado.



