Raquel, la mamá de Gabriel Falcón Ramos, el repartidor de 27 años que fue golpeado y apuñalado durante un robo en Corrientes Capital, contó en Radionord que su hijo continúa asustado y necesita atención especializada por las lesiones en el rostro y la boca.
Gabriel Falcón Ramos, de 27 años, fue atacado por varias personas que le robaron la bicicleta y la mochila de PedidosYa mientras trabajaba en Corrientes Capital. El joven sufrió graves lesiones en el rostro y una herida punzante en el tórax. En declaraciones a RadioNord, su mamá, Raquel, relató cómo atraviesa su hijo los días posteriores a la agresión y describió el impacto emocional que le dejó el episodio. “Sigue asustado. Hoy cuando me fui a llevarle para darle el remedio, prácticamente le moví así, le llamo y saltó de la cama con un susto que me partió el alma”, contó. La familia intenta acompañarlo durante la recuperación, mientras se organiza una campaña solidaria para afrontar los gastos del tratamiento.
La mujer también manifestó su preocupación por las dificultades para conseguir una evaluación especializada de las lesiones faciales. Según relató, llevó a Gabriel al Hospital Escuela para realizar los controles correspondientes, pero no logró que otro profesional lo atendiera porque la especialista que, según le informaron, trata ese tipo de traumatismos estaba de vacaciones. “Yo quiero saber cómo él se puede higienizar, qué puede comer, pero nadie me pudo atender”, expresó. Raquel explicó que su hijo tiene los labios hinchados, dificultades para cerrar la boca y lesiones importantes en los dientes superiores. Además, señaló que continúa tomando los antibióticos y los analgésicos indicados durante la primera atención médica.
Otro de los momentos que recordó la madre fue la espera que debieron atravesar en la Comisaría Octava, adonde acudieron después de que la Policía la convocara para una evaluación médica. Según relató, permanecieron allí desde aproximadamente las 8 u 8.30 hasta las 17 o 18, a la espera de que Gabriel fuera atendido. “Estuvimos ahí esperando, sí”, afirmó. También explicó que las lesiones le dificultan hablar y hacerse entender: “No puede modular bien, porque no puede abrir bien la boca, entonces así como que balbucea”. Sobre la investigación, indicó que le dijeron que los presuntos involucrados estaban identificados, aunque aclaró que no sabía con certeza si permanecían detenidos. Durante la entrevista, además, señaló que su hijo trabaja como repartidor desde hace más de dos años y que no había atravesado una situación de violencia similar durante su actividad laboral.
En medio de la preocupación por su salud, la familia recibió muestras de solidaridad y ofrecimientos de ayuda. Raquel contó que personas vinculadas a una hamburguesería donde ocurrió parte de la secuencia se comunicaron con ella y que una odontóloga se ofreció a colaborar con la atención de Gabriel. También se conoció el ofrecimiento de asistencia de la Facultad de Odontología de Corrientes, que puso a disposición sus recursos profesionales para el caso. Mientras el joven continúa con reposo y medicación, la campaña solidaria busca reunir ayuda para afrontar los tratamientos que necesita. La familia espera conseguir una evaluación especializada que permita determinar los pasos a seguir para su recuperación.




