Tras nueve años de proceso judicial, Juan José ‘Josele’ Altamarino fue absuelto por el Superior Tribunal de Justicia de Corrientes por el crimen de Maximiliano Aquino. Su madre reclama reparación por los daños sufridos.
Tras la absolución de Juan José “Josele” Altamarino por el crimen de Maximiliano Aquino, su madre, Analía Elizabeth Altamarino, aseguró a Radionord que durante todo el proceso judicial su hijo fue víctima de injusticia y torturas mientras estuvo detenido. “Él quedó libre de culpa y cargo, inocente. Esa palabra, ‘inocente’, es lo único que importa después de tantos años”, enfatizó, remarcando que su hijo fue señalado como un “perejil” para cerrar el caso y que la justicia no reparó el daño causado.
Analía destacó que la absolución fue ratificada por el Superior Tribunal de Justicia de Corrientes, tras revisiones que incluso involucraron a instancias superiores, como la Corte Suprema de Nación. Según explicó, el fallo devolvió el caso al tribunal de origen, que finalmente declaró la inocencia de “Josele”, poniendo fin a un proceso judicial que se extendió por casi una década. “No me acuerdo de todo, pero así fue: el tribunal lo declaró inocente y eso es un alivio enorme para nuestra familia”, agregó.
La mujer también denunció el abandono estatal que enfrentó su hijo tras recuperar la libertad. “Cuando salió, la justicia y el Estado no se hicieron cargo de él. Antes pescaba para subsistir, ahora no hay pescado y tuvo que buscar trabajo en construcciones. No hay apoyo, no hay contención”, explicó, señalando las dificultades que enfrenta para reintegrarse a la sociedad a pesar de estar legalmente libre.
La madre expresó su deseo de que se haga justicia más allá de la absolución formal, buscando reparación por el daño sufrido tanto por su familia como por la de Maximiliano Aquino. “Es fundamental que se reconozca el error y que se acompañe a quienes sufren estas injusticias. Josele trabaja, es tranquilo, pero aún así lo quieren detener por supuestos disturbios en la vía pública que no son ciertos. Queremos que se respete su libertad y su dignidad”, concluyó.




