En el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Enfermedad de Chagas, en Radionord el presidente del Comité de Enfermedad de Chagas-Mazza de la FAC, Carlos Taboada, advirtió sobre la necesidad de reforzar la detección temprana.
Chagas es una parasitosis descubierta por los doctores Carlos Chagas y Salvador Mazza, quienes identificaron el parásito en muestras de sangre mediante microscopía. La enfermedad afecta principalmente al corazón, aunque también puede comprometer el sistema digestivo y neurológico.“El compromiso cardíaco es el más frecuente en Argentina, mientras que en otros países como Brasil predominan las formas digestivas”, explicó Taboada. La transmisión se produce principalmente a través de un insecto vector conocido como vinchuca, que habita en regiones de clima cálido, lo que explica la mayor presencia de la enfermedad en zonas tropicales y en el norte y centro del país.
El especialista señaló que la enfermedad presenta una fase aguda y otra crónica. Durante la etapa inicial, el tratamiento antiparasitario ofrece mejores resultados, especialmente en niños, donde las probabilidades de curación superan el 95%. En cambio, en la fase crónica, sobre todo cuando ya existen daños en órganos, los resultados son más limitados.En este sentido, subrayó la importancia de detectar la enfermedad en mujeres en edad fértil para evitar la transmisión durante el embarazo, conocida como transmisión vertical. “Con un tratamiento oportuno es posible curar la infección y reducir el riesgo en los recién nacidos”, afirmó.
Entre las principales medidas de prevención, Taboada destacó el control del vector, el análisis de sangre antes de transfusiones y trasplantes, y la realización de estudios diagnósticos en poblaciones de riesgo. También remarcó que el Chagas no se transmite por contacto cotidiano, ni por la leche materna, ni por relaciones sexuales.Según la Organización Panamericana de la Salud, existe el objetivo de eliminar la enfermedad como problema de salud pública hacia el año 2030. En esa línea, el especialista indicó que en Argentina se desarrollan investigaciones en medicina básica y que incluso se avanza en el desarrollo de una vacuna, tanto preventiva como terapéutica.“Esperamos que estos avances permitan controlar la enfermedad y evitar los daños que produce, especialmente en las zonas endémicas”, concluyó.




