El cardiólogo Luis Cicco, especialista de la Federación Argentina de Cardiología, alertó sobre los efectos perjudiciales que la nicotina provoca en el organismo, independientemente de la forma en que sea consumida. Durante una entrevista con Nord 24, el profesional sostuvo que tanto los cigarrillos electrónicos como las almohadillas de nicotina representan riesgos para la salud cardiovascular y advirtió sobre el creciente consumo de estos productos entre los jóvenes.
“Siempre que ingresemos nicotina al cuerpo, por cualquier elemento, tendrá un efecto perjudicial y nunca un efecto benéfico”, afirmó Cicco. En ese sentido, explicó que existe una percepción errónea de que los dispositivos de vaporización o las nuevas formas de administración de nicotina son inocuas por no implicar combustión de tabaco.
Según detalló, los efectos cardiovasculares pueden manifestarse tanto de forma inmediata como a largo plazo. Entre las consecuencias agudas mencionó la aparición de taquicardia, arritmias, vasoconstricción y aumento de la presión arterial. En tanto, los efectos crónicos incluyen daños en el funcionamiento interno de las arterias de distintos órganos, especialmente las del corazón.
El mito del vapeador como herramienta para dejar de fumar
Durante la entrevista, Cicco también cuestionó la idea de que los vapeadores o las almohadillas con nicotina puedan ser considerados tratamientos efectivos para abandonar el tabaquismo.El especialista explicó que los procesos de cesación tabáquica requieren acompañamiento médico y psicológico, además de estrategias controladas para la administración de nicotina cuando corresponda. “No es que la ingesta de nicotina a través de un vapeador sin ningún tipo de control vaya a constituir un tratamiento para dejar de fumar”, remarcó.
Asimismo, sostuvo que estos productos pueden favorecer la generación de nuevas adicciones. Según su análisis, existe el riesgo de que se conviertan en una puerta de entrada al consumo de tabaco convencional o incluso a otras conductas adictivas.
Preocupación por el consumo entre adolescentes
Uno de los puntos que más inquieta a los especialistas es la creciente aceptación de estos dispositivos entre los jóvenes. Cicco señaló que los adolescentes constituyen el principal objetivo comercial de este tipo de productos, aprovechando una etapa de vulnerabilidad vinculada al desarrollo cerebral y a la influencia de los grupos de pertenencia.
“Un alto porcentaje de nuestros chicos está siendo incorporado a este hábito y sabemos que muchos de ellos pueden transformarse en futuros fumadores”, advirtió.El cardiólogo destacó la importancia de la prevención y el diálogo familiar como herramientas fundamentales para enfrentar el problema. En ese marco, llamó a fortalecer los procesos educativos y a brindar información clara sobre los riesgos asociados al consumo de nicotina.
Debate sobre la regulación en Argentina
Cicco también se refirió a la situación regulatoria de estos productos en Argentina. Actualmente existe una normativa que habilita su comercialización bajo el argumento de facilitar el control de las ventas y el seguimiento del fenómeno.Sin embargo, el especialista consideró que la medida merece una revisión más profunda desde la perspectiva de la salud pública. Según expresó, muchos de estos productos son promocionados como alternativas más limpias y menos riesgosas que el cigarrillo tradicional, aunque continúan presentando efectos nocivos para el sistema cardiovascular y un elevado potencial adictivo.
“Tenemos escondido un verdadero enemigo dentro de estos productos”, sostuvo. Y concluyó que cualquier estrategia regulatoria debería priorizar la protección de los sectores más jóvenes y evaluar cuidadosamente sus consecuencias sanitarias a largo plazo.




