La directora del Hogar Magone, Miriam Lafuente, explicó el funcionamiento del centro, destacando que se trata de un espacio de “puertas abiertas” destinado a adolescentes varones de entre 13 y 18 años bajo medidas judiciales.
La directora del Hogar Magone, Miriam Lafuente, explicó el funcionamiento de la institución en declaraciones a Radionord, donde detalló que se trata de un centro de atención de “puertas abiertas” destinado a adolescentes varones de entre 13 y 18 años que se encuentran bajo medidas judiciales. Según indicó, los jóvenes permanecen en el hogar hasta que se resuelve su situación legal, ya sea mediante adoptabilidad, reinserción familiar o al alcanzar la mayoría de edad.
Lafuente señaló que actualmente el hogar aloja a 15 adolescentes judicializados que conviven en la institución las 24 horas del día. En ese sentido, remarcó que los chicos desarrollan una vida similar a la de cualquier hogar, asistiendo a la escuela y participando de actividades recreativas y deportivas, de acuerdo a sus intereses y necesidades. “No les imponemos nada, buscamos acompañar sus procesos individuales”, afirmó.
Asimismo, la directora destacó que el centro cuenta con el acompañamiento del Estado, que provee alimentos, insumos de higiene, ropa y recursos básicos para el funcionamiento cotidiano. Explicó además que la alimentación es planificada de manera equilibrada, con provisión semanal de proteínas como carne, pollo y huevos, además de frutas, verduras y otros insumos, garantizando una nutrición adecuada para los adolescentes.
En este marco, resaltó que el objetivo principal del Hogar Magone es preparar a los jóvenes para la vida adulta, promoviendo la autonomía personal. En ese marco, indicó que muchos de ellos aprenden tareas básicas como cocinar, lavar su ropa y, en algunos casos, acceder a experiencias laborales. También aclaró que algunos adolescentes mantienen vínculo con sus familias, mientras que otros atraviesan procesos de adoptabilidad o permanecen en la institución hasta alcanzar la mayoría de edad.




