Rodrigo García, gerente de Operaciones de la represa de Itaipú, explicó en declaraciones a Radionord que la central recibe unos 22.000 metros cúbicos de agua por segundo.
La represa de Itaipú atraviesa un período de altas afluencias del río Paraná, con un ingreso de aproximadamente 22.000 metros cúbicos de agua por segundo, una cifra que duplica el promedio histórico habitual. Así lo confirmó Rodrigo García, gerente de Operaciones de la central hidroeléctrica, en una entrevista con Radionord, en la que explicó cómo se administra el caudal ante las inundaciones que afectan a distintas localidades de la región. “Estamos pasando por esa etapa de altas afluencias”, sostuvo el funcionario, quien precisó que el vertedero permanece abierto desde hace casi un mes para descargar el excedente de agua que no se utiliza para generar energía. Además, aclaró que se trata de una operación habitual cuando los aportes hídricos superan las necesidades de producción eléctrica.
Al referirse a las causas de la crecida, García señaló que las intensas lluvias afectan a una amplia región de Sudamérica y que la situación se agrava por la coincidencia de los elevados caudales del Paraná y del río Iguazú, cuya desembocadura se encuentra a unos siete kilómetros aguas abajo de Itaipú. “Ambos ríos están con mucha agua”, explicó, al detallar que la confluencia genera un efecto de represamiento que eleva los niveles y contribuye a las inundaciones en sectores ribereños de Ciudad del Este, Paraguay, y Foz de Iguazú, Brasil. En ese contexto, remarcó que la represa busca regular las descargas dentro de sus posibilidades para reducir el impacto aguas abajo y evitar que las fluctuaciones de ambos cursos de agua agraven la situación de las poblaciones afectadas.
En cuanto a los niveles del embalse, el gerente explicó que el máximo operativo de referencia es de 220,50 metros sobre el nivel del mar y aclaró que alcanzar esa cota no representa, por sí mismo, una situación de peligro. “Ese es un nivel máximo operativo, no es un valor preocupante”, afirmó, al señalar que existen márgenes de seguridad adicionales en la estructura. También indicó que el volumen de agua que ingresa actualmente es considerablemente superior al registrado durante los últimos años, cuando los aportes rondaban entre 7.000 y 8.000 metros cúbicos por segundo. La capacidad de regulación, sin embargo, tiene límites frente a semejante caudal, por lo que la central debe alternar entre almacenar agua y liberar excedentes para administrar el nivel del embalse.
García advirtió que el escenario de abundantes lluvias podría mantenerse durante los próximos meses debido al período húmedo característico de las cuencas del Paraná y a la influencia del fenómeno de El Niño. Según explicó, la temporada lluviosa suele extenderse desde octubre o noviembre hasta marzo, por lo que se esperan nuevos aportes de agua durante ese lapso. “Vamos a tener que convivir los próximos tres meses todavía un poquito más en estas condiciones”, anticipó en diálogo con Radionord. Sus declaraciones se producen en un contexto de preocupación por las inundaciones y las zonas de evacuación en distintos puntos de la provincia de Corrientes, donde la evolución de los niveles del Paraná y el comportamiento de las represas de la región resultan determinantes para el seguimiento de la emergencia.




