En un contexto donde la elección de qué hacer después de la escuela secundaria se vuelve una de las decisiones más trascendentes para los jóvenes, la ciudad de Curuzú Cuatiá fue escenario de una propuesta pensada para acompañar ese proceso. Se trata de las jornadas “Mi camino después del secundario: decisiones, oportunidades y nuevos comienzos”, impulsadas por la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), dirigidas a estudiantes de sexto año.
La iniciativa contó con el acompañamiento de la Municipalidad local y se desarrolló a partir de un trabajo articulado entre el ámbito académico y el gobierno municipal, con el objetivo de acercar herramientas concretas a los jóvenes en una etapa clave de sus vidas. La intendente Verónica Espíndola, junto a la responsable del Área de Educación, María Eugenia Fornaroli, participaron activamente de las actividades, acompañando a los estudiantes en cada instancia.
Las jornadas se llevaron a cabo en distintas instituciones educativas de la ciudad. Durante la mañana, el punto de encuentro fue el Instituto María Auxiliadora, con la participación de alumnos del Instituto Nuestra Señora del Pilar y del Instituto San Rafael. Allí, los jóvenes pudieron reflexionar sobre sus intereses, explorar opciones educativas y conocer las oportunidades que ofrece el sistema universitario.
Por la tarde, la propuesta se trasladó al Colegio Secundario Barnidio Abelardo Sorribes, permitiendo ampliar el alcance y sumar a más estudiantes a esta experiencia de orientación vocacional. El cierre tuvo lugar en el ISCC, donde se desarrolló un taller enfocado en herramientas de comunicación aplicadas tanto a la vida académica como al mundo laboral, brindando recursos prácticos para afrontar los desafíos de la próxima etapa.
Desde el Municipio destacaron la importancia de generar este tipo de espacios que no solo orientan, sino que también contienen y motivan a los jóvenes en la construcción de su proyecto de vida. En esa línea, remarcaron el valor de fortalecer el vínculo entre la educación secundaria y la universidad, facilitando una transición más consciente y acompañada.
Finalmente, desde la organización se expresó un especial agradecimiento al profesor Ezequiel Nardelli, al rector de la UNNE, Omar Larroza, y a todas las instituciones educativas que hicieron posible el desarrollo de esta propuesta en la ciudad.




