De Monte Caseros a Curuzú Cuatiá. Florencia Pucheta es la nueva madrina de Pitogüé

La referente de los carnavales artesanales fue elegida para ocupar uno de los lugares centrales de la comparsa de Curuzú Cuatiá en 2027. En diálogo con Radionord, habló de la inesperada propuesta, la presión que genera el nuevo desafío, su historia con el carnaval y su experiencia como coreógrafa en Bella Unión. “No pensé volver a estar frente a una batería, así que imaginate mi felicidad”, confesó.

El Carnaval 2027 comenzó a mover sus piezas y uno de los pases que promete llamar la atención se produjo entre Monte Caseros y Curuzú Cuatiá. Florencia Pucheta, bailarina, coreógrafa y una de las figuras reconocidas del carnaval artesanal casereño, fue designada madrina de batería de la comparsa Pitogüé.
La noticia significa un nuevo desafío para una artista que prácticamente creció bailando entre plumas, bastones y samba. Pucheta es profesora de ritmos urbanos y desde 2017 dirige su propia academia, pero además construyó buena parte de su trayectoria dentro del carnaval de Monte Caseros.

En diálogo con Radionord, reconoció que la convocatoria de Pitogüé la tomó por sorpresa.
“Estoy muy feliz. Es un honor muy grande. No pensé volver a estar frente a una batería, así que imaginate mi felicidad”, expresó.
De Monte Caseros a Curuzú Cuatiá
El desembarco en Pitogüé tendrá además un componente especial para Pucheta. Curuzú Cuatiá no es una ciudad desconocida para ella: vivió allí durante su etapa de estudiante y está a solamente una materia de obtener el título de profesora de Inglés.
“Estudié en Curuzú muchos años, así que sería como mi segunda casa”, contó.
Durante 2026 no participó del carnaval de Monte Caseros debido a otros compromisos profesionales y artísticos. Sí cruzó el río Uruguay para sumarse al carnaval de Bella Unión, donde tuvo a su cargo la coreografía de la comisión de frente de una comparsa que terminó consagrándose campeona.

De cara a 2027, inicialmente ni siquiera tenía previsto volver a desfilar.
“No tenía en mis planes salir en el carnaval por motivos personales. Esta propuesta surgió hace unas semanas por Agustín, el hijo del presidente de Pitogüé, y también por Cata Martínez. Fue una propuesta que no podía negar”, explicó.
“La felicidad de estar frente a una batería no me la quita nadie”
Ser madrina de batería implica ocupar uno de los lugares de mayor exposición dentro de una comparsa. Pucheta conoce esa responsabilidad y admitió que la repercusión de su designación también elevó las expectativas.
“Estoy muy contenta. La felicidad que tengo por estar frente a una batería no me la quita nadie, pero siento que se generó mucha expectativa y a veces eso juega un poco en contra por el miedo de no poder cumplir con lo que la gente espera”, reconoció.
Sin embargo, tiene claro cuál será su objetivo cuando llegue el momento de pisar la avenida curuzucuateña: “Estoy enfocada en disfrutar y en dar lo mejor de mí, como siempre”.
Su preparación comenzará a intensificarse hacia noviembre. Hasta entonces, Pucheta estará concentrada en sus actividades como docente y en el cierre anual de su academia.
“Primero está finalizar la muestra anual. Una vez que pase eso, sí puedo enfocarme cien por ciento en esto”, explicó.

Una madrina que creció bailando con el bastón
La historia de Pucheta con el carnaval comenzó mucho antes de convertirse en una de sus protagonistas. Al recordar su infancia, reveló una pequeña anécdota que ayuda a entender el vínculo de las bailarinas de Monte Caseros con el tradicional bastón.
“Bailo desde que tengo uso de razón. Cuando iba al carnaval siendo chiquita, hacía que mis papás me compraran algodón de azúcar solamente para quedarme con el bastoncito y bailar después”, recordó entre risas.
Según explicó, esa tradición forma parte de una característica propia del carnaval casereño. Las madrinas de batería históricamente utilizaron bastones, aunque actualmente su uso es opcional.
“Creo que viene con la esencia de nuestro carnaval, de bailar desde chiquita con el bastón”, señaló.
Al mismo tiempo, destacó cómo la formación fue incorporando nuevas influencias y técnicas provenientes del samba brasileño, algo que fue modificando y enriqueciendo el estilo de las pasistas.

De campeona en Corrientes a una experiencia internacional
Pucheta también recordó uno de los momentos importantes de su recorrido reciente. En 2025 integró Orfeo durante su participación en el Carnaval Provincial realizado en el Corsódromo Nolo Alías, donde la agrupación de Monte Caseros obtuvo el campeonato.
Su vínculo con Orfeo sigue siendo fuerte. De hecho, cuando en Radionord le preguntaron si alguna vez podría desfilar para Carún Berá, histórica rival de su comparsa, estableció una diferencia entre la pasión y su actividad profesional.
“Las pasiones no se negocian. Yo jamás me vería bailando en Carún Berá”, aseguró. Sin embargo, aclaró que aceptaría trabajar como coreógrafa porque “eso es diferente, es mi trabajo”.

Su experiencia en Bella Unión
Durante la última temporada, Pucheta vivió además el carnaval uruguayo desde adentro. Viajó a Bella Unión junto con alumnos de su academia y tuvo la responsabilidad de coreografiar una comisión de frente.
“Fue muy lindo. Había ido varias veces a shows representando a Argentina, pero esta vez pude vivirlo desde dentro de la comparsa”, relató.
La experiencia terminó de la mejor manera: la agrupación consiguió el campeonato y la comisión preparada por Pucheta obtuvo una calificación perfecta.
“Coronamos con broche de oro saliendo campeones y con la comisión con nota 10. Fue una experiencia muy linda”, destacó.

El carnaval vuelve a cruzar fronteras
Durante la entrevista también se refirió al proyecto Carnaval sin Fronteras, que busca reunir representantes de distintas ciudades carnavaleras de Argentina, Uruguay y Brasil.
Pucheta destacó la posibilidad de concretar el encuentro y mencionó la participación de Monte Caseros, Paso de los Libres, Curuzú Cuatiá, Bella Unión y Uruguayana.
Mientras tanto, su futuro más inmediato tiene destino curuzucuateño. Allí comenzará una nueva historia al frente de la batería de Pitogüé.
Después vendrá el interrogante sobre dónde continuará su recorrido. Pucheta incluso reconoció que analiza una posible mudanza, por lo que evita anticipar qué ocurrirá después de 2027.
Su deseo, sin embargo, permanece intacto: “No sé qué va a ser de mí en el próximo carnaval, pero espero que siempre el carnaval me encuentre”.

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