
Marcos Griscetti, presidente de la Sociedad Rural de Santo Tomé, advirtió en diálogo con Nord24 que un escenario de lluvias intensas asociado al fenómeno El Niño podría complicar la actividad productiva en la región, aunque aclaró que hasta el momento las precipitaciones no afectaron de manera significativa el movimiento de hacienda.
Desde la Sociedad Rural de Santo Tomé señalaron que, por ahora, las precipitaciones no afectan el movimiento de hacienda, aunque advirtieron sobre el impacto que podría generar un escenario de lluvias intensas y la crecida del río Uruguay.
El dirigente explicó que los caminos rurales presentan deterioros puntuales, pero que las mejoras realizadas en los últimos años permitieron mantenerlos transitables. Destacó los avances sobre las rutas provinciales 40 y 41, aunque señaló que el tramo de la Ruta 40 entre la intersección con la Ruta 41 y Pellegrini se vuelve difícil de transitar cuando llueve. Según indicó, existen expectativas de que las tareas de reparación comiencen en el corto plazo.
Griscetti sostuvo que el movimiento de hacienda no sufrió mayores inconvenientes hasta el momento y señaló que las empresas forestales son las más afectadas por las condiciones climáticas, ya que cuentan con pocos días aptos para ingresar a los montes y retirar la madera.
De cara a los próximos meses, advirtió que un escenario de lluvias por encima de lo normal pondría en evidencia la falta de inversiones en infraestructura vial. Explicó que los excesos hídricos pueden cortar rutas y dañar puentes, dificultando el desarrollo de la actividad productiva, y remarcó que, pese a las mejoras en la red existente, en Corrientes no se construyen nuevas rutas asfaltadas desde hace décadas.
En cuanto a la producción, afirmó que la situación todavía es favorable, aunque recordó que los años con abundantes precipitaciones suelen afectar el rendimiento, especialmente en los campos bajos de la cuenca del Aguapey y la zona lindera a los Esteros del Iberá. En cambio, indicó que los establecimientos ubicados sobre la costa del río Uruguay y fuera de las áreas inundables suelen registrar un impacto menor.



