El delantero continuará su carrera en Mitre de Santiago del Estero, tras un acuerdo con Deportivo Mandiyú que era dueño de su pase. El club de la ribera denunció el incumplimiento de un acuerdo de palabra por parte de la entidad algodonera.
El Club Atlético Boca Unidos sufrió una sensible baja de cara a lo que resta de la temporada. El delantero Lautaro Mendoza ejecutó de manera unilateral la cláusula de rescisión de su contrato con el objetivo de sumarse de forma inmediata a las filas del Club Atlético Mitre de Santiago del Estero. Si bien la salida representa una pérdida en lo deportivo para el conjunto de la ribera, el verdadero foco de conflicto se encendió por el enojo con el Deportivo Mandiyú, dueño del pase del delantero.
A través de un duro comunicado de prensa, la dirigencia de Boca Unidos aclaró que la negociación con el club santiagueño fue llevada adelante de manera directa por la entidad algodonera, institución que posee el 100% de los derechos económicos y federativos del atacante. En este sentido, la entidad aurirroja expresó su malestar al dejar constancia de que no percibió ningún tipo de rédito económico por la partida del futbolista, a pesar de haber funcionado como la vidriera deportiva que potenció su rendimiento y le dio exposición en el plano profesional.
El eje central del enojo de Boca Unidos radica en la ruptura de un acuerdo extraoficial entre los dos clubes más populares de Corrientes. Desde la dirigencia del equipo de la ribera aseguraron haber cumplido con absoluta buena fe, respeto institucional y rigurosidad cada una de las condiciones pactadas cuando Mendoza llegó a préstamo al club. Sin embargo, lamentaron profundamente que Mandiyú no haya honrado “la palabra oportunamente asumida”, desconociendo por completo el espíritu de reciprocidad bajo el cual se había sellado originalmente la cesión del jugador.
Más allá del fuerte cruce dirigencial y del evidente cortocircuito entre las comisiones directivas locales, el club aurirrojo decidió separar los tantos respecto al comportamiento del futbolista. En el cierre de su descargo, Boca Unidos optó por mantener la hidalguía deportiva y despidió formalmente al delantero, agradeciéndole públicamente por su compromiso durante su paso por la institución y deseándole el mayor de los éxitos en este nuevo desafío en el fútbol de Santiago del Estero.




