Familia del joven asesinado en Chaco denunció robo de dinero por parte de la imputada

El dinero desaparecido se trataría de los ahorros de Julián Álvarez Guardia. Según confió una de sus hermanas, la víctima tenía planeado comprar una propiedad.

En medio de la investigación por el crimen de Julián Álvarez Guardia, el joven de 29 años que fue asesinado de una puñalada por su novia, Victoria Cantero (25), la familia de la víctima volvió a apuntar contra la acusada por presuntamente haber robado hasta 200 mil dólares. Según declararon, se trataba de los ahorros que el joven tenía guardados para comprarse una casa.

A poco más de una semana de la fatídica mañana del 2 de agosto, una de las hermanas de Julián se presentó a declarar en la Fiscalía de Investigación N° 2 de Resistencia, Chaco. Durante la audiencia, Leticia Yamila Gómez Guardia denunció el faltante de aproximadamente 180 mil dólares en efectivo. Según el relato de la mujer, horas después de que se consumara el crimen, su madre le había contado que la víctima “tenía una caja roja que siempre guardaba en su pieza, en un placard de algarrobo”. Se trataba de la caja de seguridad que el joven utilizaba para resguardar el dinero que tenía planeado utilizar para comprar una propiedad. Al describir el estado en el que estaba la habitación, la hermana Julián aseguró que “la caja se encontraba fuera de su lugar; se notaba que estaba manipulada”. Asimismo, remarcó que no estaba el dinero que guardaba su hermano.

“Eran aproximadamente 180.000 y 200.000 dólares”, indicó Gómez Guardia al sumar que tampoco pudieron hallar “dos cadenas gruesas de oro con dos dijes”. De acuerdo con la información obtenida por Diario Chaco, creen que la persona detrás del faltante del dinero sería Cantero. A la hora de defender la acusación, la hermana de la víctima sostuvo: “Nos llama la atención porque en varias oportunidades Victoria ya le había robado plata a mi hermano”. Y aseguró que, en dos oportunidades, Julián le había dicho que la acusada le había robado un millón y luego otros cinco millones de pesos.

Por último, la denunciante afirmó que el colchón de la cama parecía haber sido manipulado y que había ropa en la base. Por este motivo, sospechaban que habían revisado el ropero para poder encontrar la caja de seguridad. En paralelo, este martes por la mañana declaró el médico que examinó a Cantero, quien confirmó que la imputada presentaba varias lesiones en el cuerpo. A pesar de esto, remarcó que resta determinar el momento en que ocurrieron. Ante la fiscal Ana González de Pacce, el especialista explicó que la revisó el domingo 2 de agosto, día en que murió Álvarez. Señaló que la joven tenía “eritema y excoriación” en la parte superior izquierda de la espalda y “eritema” en el lado derecho. En el brazo izquierdo, a la altura del tercio medio, se observó equimosis, y en el pliegue del codo derecho, excoriación. También notó eritema en ambas rodillas.

El informe médico detalló que las lesiones eran “de varias horas de evolución y producidas por traumatismo con o contra elemento”, sin que necesariamente fueran golpes. Aunque el médico aclaró que “uno puede apoyarse o golpearse solo” y describió las lesiones como leves, pero compatibles con un “agarre o empujón”. Consultado sobre si las heridas podían ser defensivas, el profesional sostuvo que parecían resultado de que Cantero fue sujetada, ya que si se hubiera tratado de un caso de agresión, serían “más graves” y estarían “en otra parte del cuerpo”. Además, desmintió la versión de que la imputada hubiera presentado sangrado nasal antes del traslado. “No observé lesiones en la nariz”, afirmó. Actualmente, todavía se encuentran pendientes los resultados de los estudios complementarios que contribuirán a precisar cuándo y cómo se produjeron las marcas. Asimismo, serán claves para determinar si están relacionadas con el episodio en el que murió Álvarez Guardia.

Por otro lado, Facundo Cantero, hermano de la acusada y amigo de la víctima, declaró ante las autoridades y reconstruyó los momentos previos a la llegada al hospital. Según su testimonio, la mañana del 2 de agosto, entre las 07.13 y las 07.16 horas, el joven lo llamó para avisar que se había cortado, aunque no especificó dónde. De fondo, aseguró que escuchó a la joven decir: “¿Por qué no le contás que me rompiste todo el celular?”. A raíz de esto, acudió al domicilio y encontró a Álvarez Guardia acostado en un sofá, “decaído con la mano en el pecho” y quejándose de dolor. Cantero, en tanto, estaba “llorando” y tenía “sangre en la mano”. Durante el trayecto al hospital, Álvarez manifestó: “Me duele, tengo frío”. Finalmente, en el centro de salud, los médicos confirmaron su muerte. Además, al ser consultado sobre el tipo de relación que ambos tenían, el hermano de la acusada la describió como “bastante tóxica”, marcada por discusiones constantes por celos. Si bien indicó que en varias ocasiones intervinieron para evitar que la situación escalara, sostuvo que nunca vio violencia física. También confirmó episodios de violencia material, como la rotura mutua de celulares y, en una ocasión, el parabrisas de la camioneta.

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