
Carlos Fara, analista político, analizó en contacto con la redacción de Radionord la coyuntura nacional y sostuvo que el humor social argentino atraviesa una etapa marcada por una combinación de expectativas de progreso con incertidumbre y desgaste frente al contexto económico.
Según explicó, pese a las dificultades que persisten en la economía cotidiana y al ajuste implementado por la gestión de Javier Milei, una parte importante de la sociedad mantiene su respaldo al oficialismo por considerar que un cambio de rumbo generaría más incertidumbre que la situación actual.
En ese marco, Fara destacó que el Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Di Tella acumula seis meses consecutivos de caída y alcanzó uno de los niveles más bajos de la era Milei. Sin embargo, señaló que el ritmo de deterioro se desaceleró en mayo y que la evaluación general del Gobierno mostró una leve recuperación, lo que evidenciaría la consolidación de un núcleo de apoyo que continúa respaldando al Presidente pese a las dificultades económicas y políticas de los últimos meses.
El consultor también observó una creciente brecha entre los indicadores macroeconómicos y la percepción ciudadana. Mientras el Gobierno exhibe logros como la baja del riesgo país, la desaceleración de la inflación y nuevos anuncios de inversión, sectores vinculados al consumo, la industria y algunas actividades comerciales continúan mostrando señales de debilidad. En ese contexto, interpretó como relevantes algunas medidas orientadas a sectores de menores ingresos y ciertos cambios en el discurso presidencial, que reflejarían una mirada más pragmática sobre los desafíos económicos pendientes.
Por último, Fara advirtió que la caída en los indicadores de confianza comenzó a movilizar a distintos sectores de la oposición, que exploran alternativas de articulación de cara a 2027. A su entender, el oficialismo enfrenta un dilema estratégico: mantener la polarización política para consolidar apoyo electoral o transmitir previsibilidad a los mercados y a los inversores. “El gobierno libertario tiene una frazada política corta”, resumió, al señalar las tensiones que marcarán la construcción política del próximo período.



