La campaña se extenderá hasta el 10 de julio y alcanzará a terneros y terneras con una sola dosis de vacuna antiaftosa. También se inmunizará contra la brucelosis a terneras de entre 3 y 8 meses.
Corrientes inició la segunda campaña de vacunación contra la fiebre aftosa 2026, una etapa clave para la sanidad animal y el mantenimiento del estatus sanitario del país. La campaña se extenderá hasta el 10 de julio y estará dirigida exclusivamente a terneros y terneras que hayan recibido una sola dosis durante la primera campaña del año. Además, se aplicará la vacuna contra la brucelosis a terneras de entre 3 y 8 meses de edad.
Desde la Fundación Correntina para la Sanidad Animal (FUCOSA), entidad responsable de ejecutar el operativo en toda la provincia, explicaron que esta modalidad responde a la adecuación del plan nacional de vacunación dispuesto por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Los animales que ya cuenten con dos o más dosis no deberán ser vacunados nuevamente, salvo en aquellos casos donde no se haya realizado el correspondiente cambio de categoría, situación que requerirá una nueva inoculación para regularizar los registros.
En cuanto a los costos, FUCOSA informó que la vacuna antiaftosa tendrá un valor de 2.346 pesos para pagos de contado realizados dentro de los 30 días posteriores a la vacunación, mientras que la modalidad a crédito, con plazo de hasta 60 días, tendrá un costo de 2.463 pesos. Ambos valores incluyen la dosis y los gastos operativos. Para la vacunación contra la brucelosis, el costo será de 633 pesos para responsables inscriptos y monotributistas, y de 700 pesos para contribuyentes no categorizados.
Las autoridades sanitarias recordaron que, una vez finalizada la campaña, los productores deberán realizar el acta total de menores para habilitar movimientos de hacienda. Asimismo, recomendaron planificar con anticipación la vacunación, teniendo en cuenta las condiciones climáticas y la logística de cada establecimiento. Desde FUCOSA remarcaron que estas acciones son fundamentales para preservar la condición de la Argentina como país libre de fiebre aftosa y garantizar la competitividad de la producción ganadera en los mercados nacionales e internacionales.




