Gustavo Miqueri: “El chamamé debe mostrarse como piedra fundamental de nuestra cultura”

El destacado musico inaugurará el ciclo “Latidos de Chamamé”, este viernes 29 de mayo a las 21:30, en una velada que promete emociones, historia y la presentación de su último disco “Huella de Río”.

En una entrevista exclusiva con Radionord, el reconocido músico Gustavo Miqueri compartió detalles de lo que será su esperada presentación en el Teatro Juan de Vera, donde dará inicio al ciclo “Latidos del Chamamé” este viernes 29 de mayo a las 21:30.

“Estamos comprometidos con esto porque verdaderamente tenemos que abrir la huella en todo sentido. A Dios gracias, el gobierno nos ha dejado en bandeja el teatro para que podamos llevar adelante lo que creemos que el chamamé debe contener en un escenario tan importante como es el Teatro Oficial”, expresó el artista.

Miqueri anticipó que la velada incluirá las obras de su último disco “Huella de Río”, además de un recorrido cronológico por aquellas canciones que marcaron su trayectoria. La noche contará con invitados especiales como Ana Paula Suárez en voz femenina, a quien describió como “una cereza” que le dará un toque distinto al show, y el grupo Irundi, que también acompañará la presentación.

“Vamos a tratar de que no se caiga todo el show con ellos, sino que se contenga”, bromeó el músico sobre la participación de los artistas invitados.

Consultado sobre cuánto hacía que no se presentaba en el coliseo correntino, Miqueri reconoció: “Hace muchísimo, también por la pandemia”. Recordó los homenajes que solía organizar junto a la Fundación, destacando el trabajo de Marcelo Silva como una gran comunicadora que siempre lleva adelante este tipo de propuestas.

El ciclo “Latidos del Chamamé” surge de la idea de Chamameamé 2.0, impulsado por Marcelito Silva. “Me dijo: ‘¿Te animás?’ y le dije: ‘Hermano, altura med’”, relató el cantante, confirmando que las presentaciones se extenderán hasta fin de año con distintos grupos de chamamé.

Sobre cómo se siente al enfrentarse nuevamente al escenario del Vera, confesó: “Tengo que cerrar los ojos e imaginarme que no estoy ahí. Siempre trato de imaginar que no estoy en el mismo lugar y que no hay tanta gente escuchando, para sobrellevar la emoción que uno siente cada vez que interpreta una obra medularmente dolorosa para mí: obras que las hice con papá, con Abelino, con Antonio Ní, con Manuel Dinten, con Óscar Sánchez, con quien grabé casi todo mi primer disco solista”.

Destacó también el apoyo de sus actuales compañeros de grupo: Gabriel Torres en bandoneón, Tadeo Morán en guitarra y voz, y Fernando Soto en bajo. “Uno se siente en primera con esa gente”, afirmó.

El músico no esquivó las opiniones firmes sobre la industria y la cultura del chamamé. “Yo siempre rescato que si hay algo que tengo es que transmito emoción, pero también soy un tipo muy frontal, digo lo que pienso, no me guardo nada, no estoy a ver si conviene o no. Eso le hace bien al ambiente: gente que diga lo que piensa, para ir mejorando, porque si no vivimos en un manto de mentira que no nos lleva a ningún lado”.

Y agregó con contundencia: “Si realmente decimos que queremos que el chamamé se muestre como parte de nuestra cultura, como piedra fundamental inclusive, hoy no dimensionamos eso. Esa es la verdad. No dimensionamos. Entonces por ahí cometemos errores y es lindo que la gente nos diga qué errores cometemos para regenerar y tratar de ir para adelante”.

Durante la entrevista, también se refirió al libro de Gabriela Basualdo en honor a su padre, Salvador Miqueri, quien hubiera cumplido 100 años. El jueves previo a su presentación en el Vera, el 28 de mayo, estará en 1588, un bar ubicado en Junín y España, impulsando ese libro.

Con una anécdota cargada de afecto, recordó: “Un día le dije: ‘Papi, vos sos un privilegiado. Tenés 86 años, cantás, viajás, cuidate un poquito’. Y me miró serio y me dijo: ‘Mirá, mi hijo, los tiros me están pegando acá en la rodilla abajo, ¿y vos querés que me cuide?’. Me callé la boca. Tenía razón, por supuesto”.

Consultado sobre la diferencia entre el Gustavo de aquella época y el de ahora, reflexionó: “En aquel entonces uno intenta mostrar su habilidad desde el punto de vista del talento. Yo tenía una voz extremadamente alta y por eso el viejo podía hacerme la segunda. Pero esa parte no es importante. Lo que hay que tratar de mostrar es el chamamé, que la obra esté bien hecha, que sea linda, que sea agradable”.

Y profundizó: “Cuando alguien viene y me dice: ‘Che, qué bueno tu guitarrista’, yo sé que en algo le estamos errando, la obra pasó a segundo plano. Eso no debe suceder. Cada uno de los que conformamos el grupo podría tranquilamente tener un conjunto, pero estamos todos en el mismo equipo, mostrando el chamamé de una arista muy limpia, muy clara”.

Las entradas para el show del viernes 29 de mayo están disponibles de manera online a través de wepas.ar/toar y de forma presencial en la boletería del Teatro Juan de Vera, ubicado en San Juan 637, de lunes a sábado de 9 a 13 y de 17 a 21.

“Se van a agotar, la capacidad es limitada. Hay que apurarse a sacar la entrada para tener un buen lugar”, advirtió el artista.

Sobre el valor de las entradas, Miqueri reflexionó: “Nuestra gente es humilde, de recursos muy reducidos. El chamamé se nutre de la gente de clase media hacia abajo. Tratamos de que todos nos acompañen y que el chamamé llegue a tener la altura que merece, porque está bien hecho, porque habla bien, porque la música está linda y es acogedora para pedir un tema más”.

“Hay que cuidar nuestro chamamé, y lo cuidamos nosotros cuando vamos al teatro, cuando consumimos los artistas locales. Detrás de esto hay un gran esfuerzo de mucha gente: artistas, productores, prensa. Sacar una entrada accesible y disfrutar de nuestra música es apoyar nuestra cultura”, concluyó.

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