El viernes 24 de abril, a las 22 hs, el complejo Zavod abre sus puertas con la promesa de siempre: que el tiempo no se vaya del todo.
En RadioNord, el empresario Sergio Nazer comentó detalles de la propuesta pensada para reencontrarse con esas noches que no solo se van quedando en la memoria: se vuelven historia compartida.
Porque si hay algo que tienen en común las décadas del 80, 90 y 00 es que en ellas se formaron parejas, se consolidaron amistades y también nacieron rituales de salida. Habrá quien recuerde el pulso de la pista, quien vuelva a escuchar una canción como si fuera de ayer, o quien se le dibuje una sonrisa al recordar “aquella salida” que terminó siendo un antes y un después.
En ese marco, Nazer lo resumió con una consigna que suena a golpe de cumbia y a cierre de sobremesa: “Vuelve Equinoccio, vuelve Planeta Q, Magnesio y Savagge”. Y enseguida dejó la idea fuerza del evento, como quien invita a volver: “Regresamos a una noche increíble e inolvidable para volver a vivir tres décadas, la del 80, 90 y 00”.
“Leyenda Epic Nights, Volumen 2” aparece entonces como algo más que un evento, señaló Nazer, “Es una excusa para que vuelvan las conversaciones largas antes de entrar, los abrazos que aparecen cuando la gente reconoce que el recuerdo sigue intacto y, sobre todo, esa sensación de pertenecer a una misma escena aunque hayan pasado los años”.
Y en ese recorrido, inevitablemente aparece un nombre que pesa en la geografía emocional: la Recoleta correntina: Se hablaba de esa zona como quien habla de un destino: la de los boliches, la de las vueltas, la de las luces, y la de la noche que comenzaba en una esquina y terminaba en una historia. En la memoria quedan ancladas las calles Buenos Aires y Junin, como si también fueran parte del evento”, recordó el popularmente conocido como Negro Nazer.
“Hay salidas que se repiten por costumbre, pero otras se repiten por necesidad afectiva. Esta fecha -viernes 24 de abril, 22 hs, Zavod— parece caer justo en esa categoría: volver al lugar donde una generación aprendió a celebrar, a encontrarse y a prometer que algún día iban a repetirlo”, expresó.
Con el llamado de Equinoccio, Planeta Q, Magnesio y Savage, sonando como bandera, Sergio Nazer anticipó una noche para reencontrarse con la energía de aquellos años, pero también para mirar alrededor y ver lo que la vida hizo con el tiempo: caras diferentes, sí, pero la misma chispa.
Porque al final, cuando arranca la música y el cuerpo reconoce el ritmo, lo demás deja de importar. Y lo que se forma —o lo que se confirma— es eso: que hay recuerdos que no se apagan, solo esperan su próximo regreso.




