En Radionord, el reconocido economista y empresario pyme, Gustavo “Lacha” Lazzari, analizó el cambio de régimen económico y advirtió sobre los riesgos de no gestionar correctamente el periodo intermedio entre el modelo anterior.
“La gran amenaza del modelo es hacer mal la transición; el cambio es desafiante y ojo que podemos volcar en el camino si no se hace bien”, sentenció.
Lazzari comparó la situación actual de la Argentina con un tratamiento médico severo donde el paciente sabe que se va a curar, pero debe soportar un proceso traumático. Criticó la falta de una explicación pedagógica por parte del Ejecutivo hacia la sociedad y fue tajante sobre las expectativas de una mejora inmediata: “En mis análisis siempre tacho la palabra ‘fácil’; el camino tiene mucha fricción y no es un plano inclinado donde vas a llegar al piso sí o sí”. Para el economista, el gobierno debe entender que la paciencia social depende de comprender la complejidad del proceso.
En su faceta de empresario frigorífico, destacó que la falta de escala y el nulo acceso al crédito son las principales barreras para las pymes frente a la apertura de importaciones. Reveló datos alarmantes sobre el endeudamiento del sector y la falta de garantías bancarias, afirmando que “nombrar la palabra eficiencia es facilísimo para el tipo que nunca pagó un formulario 931; tratar de ser eficiente dentro de una fábrica sin financiamiento es muy complicado”. Según Lazzari, el 40% de las pymes tiene deudas fiscales, lo que las deja fuera del sistema crediticio.
El economista también se refirió a la infraestructura y la inversión, cuestionando que el Estado haya abandonado las obras públicas sin que los privados hayan ocupado ese lugar todavía. Aunque reconoció la importancia del RIGI para sectores como la energía y la minería, lamentó que no existan incentivos similares para los pequeños productores. “Argentina produce proteínas para 400 millones de personas y el mundo consume 24.000 millones de platos por día; si pusiéramos un centavo de dólar en cada uno, duplicaríamos las exportaciones en un año”, explicó sobre el potencial desaprovechado del agro.
Lazzari subrayó la necesidad de la integración empresarial, citando como ejemplo positivo la unión de colegas inmobiliarios en el Grupo Sou para ganar escala. Concluyó con una reflexión sobre los sectores más vulnerables y la falta de sensibilidad en ciertos puntos de la gestión: “El cambio no es algo abstracto, es algo real que duele en los tobillos; le duele al jubilado y al trabajador de una fábrica que no pudo reconvertirse”. El economista cerró invitando a su charla en el Hotel Turismo, donde profundizará sobre estos costos de la transición.




