En el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, un excombatiente destacó en declaraciones a Radionord el valor y la entrega de quienes participaron del conflicto.
El veterano Armando Pavón recordó también la naturalización que se ha dado al paso del tiempo, donde los excombatientes conviven entre la sociedad como vecinos y amigos, pero aún enfrentan la falta de reconocimiento oficial. “Cuando volvimos de Malvinas entramos por la puerta más chica y aún hoy el Estado Nacional no reconoce a los combatientes como debería”, afirmó, resaltando la necesidad de justicia y visibilidad para quienes entregaron su juventud por la patria.
En sus palabras, citó un emotivo fragmento del discurso de un compañero, conocido como Cobri, del Centro de Ex Soldados de Corrientes: “Me gustaría que el agua de nuestros esteros de Iberá se junte con el agua en nuestro río Paraná y que el río Paraná se junte con el mar y llegue nuestras aguas, laven las costas de Malvinas y laven las lágrimas de los 632 que están en Malvinas pidiendo justicia y que nuestra bandera celeste y blanca flamee nuevamente en Malvinas”. La frase refleja la búsqueda de memoria, justicia y reparación simbólica para los soldados caídos y sobrevivientes.
El excombatiente extendió una invitación simbólica a quienes quieran comprender la vida de un veterano en Malvinas: “Le doy mi casco, le doy un par de borrego, un fusil y un día de guardia en Malvinas, un 10 de junio, un 12, un 13 de junio, una noche de guardia”, concluyó, destacando la dureza del servicio y la profundidad del sacrificio que enfrentaron quienes defendieron la soberanía argentina en el conflicto.




