En diálogo con Radionord, el obispo auxiliar de Corrientes, Monseñor José Adolfo Larregain, analizó la compleja realidad social en este Día de la Independencia.
En una entrevista exclusiva con Radionord, el obispo auxiliar de Corrientes, Monseñor José Adolfo Larregain, compartió una profunda reflexión tras encabezar las celebraciones del Tedeum por el Día de la Independencia. Acompañado por las principales autoridades provinciales y municipales, el prelado analizó el peso histórico de la soberanía en el contexto actual. Frente a la compleja realidad socioeconómica del país, Larregain apeló firmemente a resguardar la esperanza colectiva y a no ceder ante el desánimo generalizado, rescatando el valor de la resiliencia en la ciudadanía.
El obispo utilizó el desempeño deportivo reciente de la Selección Argentina de fútbol como una clara metáfora social y espiritual para graficar los momentos difíciles que atraviesa la nación. Explicó que la capacidad del conjunto nacional para revertir situaciones críticas sobre el cierre de los partidos deja una gran enseñanza de constancia colectiva. Para Larregain, el fútbol demuestra que las grandes metas se alcanzan a través de la fraternidad, el trabajo en conjunto y el diálogo constructivo, tres pilares esenciales para superar las divisiones actuales.
Al profundizar en la idiosincrasia nacional, el líder eclesiástico reconoció que los argentinos transitan periodos prolongados de agobio y cansancio estructural, pero siempre hallan una luz para salir adelante de forma sostenida. En este sentido, ponderó la humildad como una herramienta moral determinante frente a la crisis. “El que es humilde siempre tiene la capacidad de comenzar de nuevo y seguir adelante”, enfatizó Monseñor, señalando que esta virtud es indispensable para deponer posturas individualistas y volver a confiar en las capacidades del prójimo.
El referente de la iglesia correntina instó a la comunidad a poner lo mejor de sí desde cada rol ciudadano para reconstruir el tejido social en paz. Remarcó la importancia de mantener firme el rumbo estratégico de la provincia, evitando confusiones o rispideces estériles que obstaculicen el desarrollo del territorio de Corrientes. Con este mensaje de cohesión y fe cívica, Larregain concluyó su participación litúrgica, convocando tanto a los gobernantes como a los vecinos a ejercer sus funciones con un espíritu renovado de responsabilidad.




