El Concejal opositor la ciudad de Resistencia Guillermo Monzón dialogó en exclusiva con la redacción de Radionord y contó la propuesta alternativa que hizo su bloque, dentro del Concejo Deliberante Capitalino, que busca trabajar sobre la labor de los “cuidacoches” y va contra la iniciativa oficialista que quiere prohibir la actividad.
En medio de una fuerte disputa legislativa en el Concejo Municipal de Resistencia, los bloques de la oposición presentaron dos propuestas a la polémica ordenanza “anti trapitos” impulsada por el oficialismo local. Mientras que la gestión actual busca una prohibición tajante de los cuidacoches y limpiavidrios, el bloque que integra el Concejal Guillermo Monzón plantea que la solución eficiente no es la marginación, sino la regulación estatal de la actividad en el espacio público.
El argumento de la oposición se asienta sobre la cruda realidad socioeconómica de la capital chaqueña. El edil enfatizó que se debe legislar “partiendo del contexto social en el cual se encuentra Resistencia, respecto a que es el segundo conurbano más pobre del país, con un 48% de pobreza y un 15% de indigencia”. Asimismo, reconoció que si bien hay quejas por “ciertas situaciones de vandalismo o de por ahí una cierta presión por parte de la contribución”, también existen notas de vecinos que defienden a los cuidadores históricos porque “les es útil, porque les cuida, les da seguridad y aparte hacen su trabajo”.
La propuesta alternativa estipula un control estricto sin generar un vínculo laboral con la comuna, ya que la meta es “regular la actividad porque se está tratando del espacio público”. La norma propone una identificación previa para que el municipio tenga “registrado en qué cuadra o qué manzana va a prestar ese servicio”, sumado a una “capacitación permanente de cada uno de ellos para que en el futuro inmediato tengan herramientas para poder conseguir un trabajo formal y no consolidarlos en la informalidad”. Además, se dejó en claro un punto clave sobre la retribución: “el pago del vecino es voluntario, no obligatorio y no es tarifado”.
Por su parte, el oficialismo no cede en su postura y busca acelerar el debate en el recinto. El presidente del Concejo Municipal, Alejandro Aradas, confirmó que la iniciativa oficialista —que promueve la prohibición total— pasó a la Comisión de Asuntos Generales tras no conseguir su aprobación directa. Aradas anticipó que desde el oficialismo insistirán con firmeza para que el expediente sea tratado y se defina el destino de cientos de trabajadores informales en la ciudad.




