Nahuel Pennisi y su conmovedor homenaje a Mercedes Sosa: “Es una guía de toda mi vida”

El músico presentó un disco de 10 canciones dedicado a la obra de Mercedes Sosa. Con una mirada personal y contemporánea, el artista busca reinterpretar un repertorio que marcó su vida sin caer en la imitación de “La Negra”. “Mi trabajo es ponerle mi impronta, mi identidad, con lo que aprendí de la vida y lo que aprendí de ella”, sostuvo.

A los 35 años, Nahuel Pennisi atraviesa una etapa de madurez artística en la que el virtuosismo dejó de ser el centro de su búsqueda. El músico asegura que hoy disfruta de la sencillez, de la emoción y de poner su voz al servicio de cada canción. Desde ese lugar encaró uno de los proyectos más significativos de su carrera: un disco homenaje a Mercedes Sosa.

La producción reúne diez canciones del repertorio de “La Negra” y propone un diálogo entre la obra de una de las grandes voces de la música popular argentina y la identidad artística de Pennisi. El primer adelanto fue “Canción con todos”, una versión que incorpora nuevos arreglos, instrumentos de raíz folclórica y un particular tratamiento vocal.

“Mercedes es una guía de toda mi vida”, afirmó Pennisi al referirse a la influencia que la cantante tuvo en su formación. Aunque nunca llegó a conocerla personalmente ni pudo asistir a uno de sus conciertos, su música estuvo presente desde su infancia.

“Escucharla en casa me bastó para que sea una de las artistas más influyentes para mí”, explicó. La idea de realizar el homenaje comenzó a tomar forma el año pasado, cuando volvió a conectarse con la música popular y descubrió un disco de Mercedes Sosa grabado en Nueva York en 1974, acompañada únicamente por un guitarrista.

Ese encuentro con aquellas interpretaciones terminó de convencerlo de que había llegado el momento de concretar un proyecto que, según reconoció, siempre supo que alguna vez realizaría.

Pennisi también destacó las similitudes que algunos suelen encontrar entre su voz y la de Mercedes Sosa. “Me han dicho mucho que mi voz hace acordar un poco a la de Mercedes, lo cual para mí es demasiado”, señaló, aunque reconoció que existe una conexión profunda en la manera de abordar el repertorio y de darle nueva vida a una canción.

Un homenaje desde la propia identidad

El desafío principal para Pennisi fue evitar que el disco se transformara en una simple reproducción de las versiones que hizo Mercedes Sosa. El objetivo fue reinterpretar las canciones desde su propia sensibilidad.

“Al no ser un homenaje a un autor, sino a una intérprete, el trabajo es de relectura. Yo grabo desde la admiración, pero no quiero que sea una copia de lo que ella hacía”, explicó.

El disco fue trabajado junto a Pablo Durán, productor que lo acompaña desde hace varios álbumes, y Joaquín Guevara, productor mendocino que aportó una mirada joven sobre la música de Mercedes.

La búsqueda estuvo orientada a construir diferentes paisajes sonoros a partir de las canciones. Para eso incorporaron momentos a capela, guitarras crudas y distintas mixturas instrumentales que permiten que la voz y la guitarra funcionen como ejes de la propuesta.

“La idea era que el disco dispare paisajes. Que escuches la canción y te imagines dónde estabas cuando la descubriste a través de ella”, describió Pennisi.

“Canción con todos”, el primer gran desafío

Uno de los mayores retos fue abordar “Canción con todos”, una obra profundamente instalada en el imaginario popular argentino y asociada de manera inseparable a la voz de Mercedes Sosa.

“Es una canción difícil porque todos tenemos la voz de Mercedes en el alma. Mi primer recuerdo es de la escuela, de los actos escolares”, recordó.

Para su versión se incorporaron cuerdas, violines y chelos para aportar profundidad, además de bombos con cuero que permiten mantener el vínculo con la raíz folclórica.

Uno de los elementos que más valoró Pennisi fue recuperar la tercera estrofa de la canción, en la que aparecen referencias a Ecuador, Colombia, Cuba y México. Para el músico, ese fragmento contiene un mensaje especialmente poderoso relacionado con la búsqueda de paz y la unión entre los pueblos.

La versión también incluye, hacia el final, la voz de Mercedes Sosa. Pennisi decidió no convertirla en un dueto tradicional.

“No quería que fuera un dueto, porque eso ya se hizo mucho. Para mí, la forma más gratificante de agradecerle es cantándole yo a ella”, explicó.

La presencia de la voz de Mercedes, con unas palabras al cierre, representa para el artista un regalo tanto personal como para quienes escuchen el álbum.

El vínculo con la familia de “La Negra”

El proyecto contó además con el acompañamiento de la familia de Mercedes Sosa. Pennisi destacó especialmente el vínculo que construyó con Agustín, nieto de la cantante.

“Desde el minuto cero colaboraron y me acompañaron”, contó. Agustín estuvo presente en Tucumán durante la grabación de los videoclips y compartió con Pennisi recuerdos personales de Mercedes en su rol de abuela.

Esas historias le permitieron acercarse a la cantante desde una dimensión diferente, más íntima y humana.

“Me conectaron con ‘La Negra’ desde un lugar mucho más humano, y grabar el disco con esa sensación de estar cerquita de ella fue algo hermoso”, expresó.

La emoción de cantar con sus hijos

Entre las canciones que integran el álbum, “Cuando tenga la tierra” adquirió para Pennisi un significado especial. La canción lo conmovió de una manera inesperada: a través de sus propios hijos.

Mateo, de seis años, y Alma, de cuatro, comenzaron a cantarla junto a él mientras practicaba en su casa.

“Escuchar a mi nena de 4 años cantar ‘Cuando tenga la tierra’… me llevaba a la emoción absoluta”, contó.

Para el músico, ver cómo sus hijos se vinculan naturalmente con canciones que forman parte de la historia de la música popular argentina confirma que el legado de Mercedes Sosa continúa atravesando generaciones.

Pennisi también considera que la música tiene la capacidad de acompañar los distintos momentos sociales y profundizar aquello que las personas viven.

“Una canción es una decoradora de lo que nos pasa, tiene el poder de profundizar en las cosas”, sostuvo, al destacar la capacidad que tuvo Mercedes para convertir la música en una herramienta de expresión y de convicción.

Más allá de la música, también reflexionó sobre su propia experiencia de vida y sobre la manera en que construyó su relación con el mundo.

El artista, que es no vidente, explicó que no considera que su condición sea algo que deba modificar para sentirse pleno. “Ser no vidente es mirar de otra manera”, afirmó.

Según explicó, prescindir de la visión le permitió desarrollar otras formas de percepción y relacionarse con la realidad desde otros sentidos.

“Qué linda es la vida cuando miramos desde adentro. Yo me siento bien así, contento”, expresó.

¿Habrá un segundo disco?

El repertorio de Mercedes Sosa que tenía seleccionado originalmente era mucho más amplio. Su playlist personal reunía alrededor de 50 canciones, por lo que la elección de las diez que finalmente integran el álbum no fue sencilla.

“¡De sobra!”, respondió al imaginar una posible segunda parte. Incluso reconoció que la compañía discográfica ya dejó abierta esa posibilidad si el proyecto tiene una buena recepción.

Así, el homenaje podría continuar en el futuro con un segundo volumen que permita recuperar otras canciones de la extensa obra de Mercedes Sosa.

Mientras tanto, encara esta etapa con una premisa sencilla: seguir utilizando la música como una forma de encuentro.

“Mi sueño más importante es seguir regalándole alegría a la gente a través de la música”, afirmó.

Con ese objetivo, el músico vuelve a las canciones de Mercedes Sosa, pero no para imitarlas, sino para hacerlas propias. Desde su voz, su guitarra y su particular manera de sentir la música, busca que el legado de “La Negra” siga encontrando nuevos oídos y nuevas generaciones.

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