Obieta: “El ébola tiene una enorme capacidad de contagio y una mortalidad muy alta”

La infectóloga Elena Obieta brindó detalles sobre el virus del ébola y el reciente brote detectado en África, una situación que mantiene en alerta a los organismos sanitarios internacionales debido a la gravedad de la enfermedad y su rápida capacidad de propagación. En diálogo con Radionord, la especialista explicó que el ébola es una enfermedad viral extremadamente grave y de origen zoonótico, es decir, que se transmite de los animales a las personas.

“El ébola es una enfermedad viral sumamente grave. Habitualmente los casos aparecen en forma de brotes localizados, vinculados a una comunidad o una región determinada”, señaló. Según indicó, se presume que el caso inicial del actual brote pudo haberse originado a partir del contacto de un niño con secreciones de un murciélago frugívoro, considerado uno de los reservorios naturales del virus. A partir de allí, la transmisión entre personas se produce con gran facilidad.

“La característica más preocupante del ébola es su enorme capacidad de diseminación. El virus puede transmitirse a través de prácticamente cualquier secreción corporal: saliva, orina, lágrimas, leche materna, materia fecal o vómitos”, explicó.La infectóloga remarcó además que el riesgo de contagio persiste incluso después del fallecimiento del paciente, una situación que complica el control de los brotes en algunas regiones africanas donde los rituales funerarios incluyen el contacto directo con los cuerpos.

“Los familiares suelen acompañar y tocar al fallecido durante las ceremonias de despedida, y eso favorece la propagación de la enfermedad”, sostuvo. Obieta señaló que la expansión del virus se ve agravada por las limitaciones de los sistemas sanitarios en los países afectados, así como por factores como la pobreza y los conflictos armados que atraviesan algunas de esas regiones.

Respecto de los animales portadores, explicó que los murciélagos conviven naturalmente con el virus sin desarrollar necesariamente la enfermedad. “Son hospederos naturales. El virus puede estar presente en ellos y ser eliminado a través de distintas secreciones sin que el animal enferme”, detalló. “Hay vacunas y tratamientos desarrollados para otras variantes del virus, como la cepa Zaire, pero para esta cepa en particular todavía no se dispone de una vacuna ni de un antiviral específico”, explicó.

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